La Rioja

Los pueblos se vacían

Los datos son claros. La desigual distribución de la población en la comunidad autónoma de La Rioja hace necesarias medidas especiales de protección a una zona que corre el riesgo de quedarse desierta en poco tiempo. Algo más de la mitad de los municipios de la región (90) representa el 60% del territorio, pero en ellos sólo vive el 5% de la población riojana.

La escasa población en los municipios de montaña no es exclusiva de La Rioja. Toda la zona situada en torno al Sistema Ibérico, desde el norte de Castellón al sur de Burgos, tiene la misma problemática. Un territorio continuo que abarca parte de cinco comunidades autónomas que ha visto menguar su población rápidamente en la segunda mitad del siglo pasado. Una zona próspera a lo largo de la historia desde que era ocupada por los pueblos celtíberos.

Por este motivo nace el proyecto Serranía Celtibérica, para agrupar a los pueblos de varias regiones con un problemática común: escasa población, situados en la montaña y que forman un territorio continuo. La Unión Europea dispone de mecanismos para conceder ayudas especiales a las zonas que cumplen precisamente esos requisitos. En el caso de población, se requiere una densidad de población inferior a 8 habitantes/Km². La sierra riojana está muy por debajo de esa cifra.

La posibilidad de acceder a estas ayudas especiales es importante para los pueblos de La Rioja. Por ello, una vez presentado el proyecto Serranía Celtibérica, han sido muchas las instituciones y particulares riojanos que han querido apoyarlo. En los últimos meses se ha creado la sección riojana de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica. Entre otras acciones que han empezado a llevarse a cabo, se ha realizado un estudio de los municipios afectados. Tras el mismo se ha pasado de los 77 pueblos iniciales a los 90 municipios en los que se ha delimitado el territorio riojano de la Serranía Celtibérica, sin perjuicio de que más adelante puedan incluirse otros. El estudio también pone de manifiesto que la 'buena salud' demográfica de la comunidad autónoma de La Rioja con 62,84 hab/Km², aunque un poco lejos de los 92 a nivel nacional, se encuentra en la UCI con los 5,56 hab/Km² de la sierra.

Los datos son claros, los municipios escasamente poblados necesitan de cuidados especiales; de no intervenir inmediatamente, darán lugar a la desaparición de muchos pueblos en pocos años.

La Serranía Celtibérica se constituye como un territorio interregional, sin interferir en las unidades administrativas afectadas, que cumple con los criterios establecidos para poder optar a esas ayudas de las que actualmente dispone Laponia, una interregión compuesta por territorio de dos países distintos pertenecientes a la UE. Es el único proyecto que cumple los criterios exigidos para zonas escasamente pobladas. El único que puede optar a 1.600 millones de euros en los próximos 4 años de los que una buena parte correspondería a La Rioja. Para ello tiene que ser reconocido como ITI (Inversión Territorial Integrada), tal como establece el artículo 174 del Tratado de Lisboa.

La comisión mixta para la UE del Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad, el 8 de octubre de 2015, una proposición no de ley para reconocer la identidad y promover medidas para fijar población en la Serranía Celtibérica, el territorio más despoblado de la UE, lo que implica trabajar para que se reconozca la identidad interregional de la Serranía Celtibérica, en el marco de la Europa de las Regiones, como 'Región Escasamente Poblada, Región Montañosa y Zona Rural Remota'. Según esta proposición, el Estado colaborará con las cinco comunidades implicadas para que las mismas, dentro de sus competencias, declaren la Serranía Celtibérica como una zona objetivo de recibir fondos ITI en la UE, que supone acceder rápidamente a partidas de diversos programas europeos, lo que permitiría desarrollar servicios y programas de empleo que logren lo que más necesita la zona: fijar población.

Por tanto, es necesario que los gobiernos de las comunidades autónomas reconozcan a la Serranía Celtibérica como ITI siguiendo las instancias del Gobierno nacional. El Gobierno de La Rioja está en condiciones de ser el primero en este reconocimiento y liderar un proyecto que aportará dinero extram que ahora no se recibe. Un dinero que puede ayudar a mantener médicos o maestros en las zonas rurales, a generar actividad económica, no a través de subvenciones, sino creando infraestructuras de transporte, de energía, telecomunicaciones; que puede liberar de cargas impositivas a empresas instaladas en estas zonas. Estamos hablando de mucho dinero que no nos podemos permitir el lujo de perder.

El proyecto Serranía Celtibérica no demanda dinero a las comunidades autónomas implicadas, únicamente requiere un reconocimiento que repercutirá en el territorio a través de una asociación con una sección territorial en La Rioja (la primera constituida) en la que deben estar ayuntamientos y representantes del gobierno regional como parte fundamental de su organización.

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