La Rioja

La burla del viñedo

Íñigo Nagore reconoció ayer que el polémico reparto de permisos administrativos del 2016 para plantar viñedo no ha respondido finalmente al espíritu normativo con el que fue planteado por la UE y por el propio Ministerio. La que era una certeza generalizada quedaba así refrendada oficialmente: los afortunados en el reparto no son, en su mayoría, propietarios o arrendatarios de tierras ajenos al sector sino que, en su mayoría, son familiares o personas vinculadas a actuales viticultores. Asume así el consejero de Agricultura que la 'habilidad' de los solicitantes y la laxitud de los controles habilitados por la Administración ha permitido burlar unas normas sobre las que propio Nagore manifestó sus dudas hace algunos meses. Visto el error, sólo cabe la enmienda y en ese propósito empeñó su palabra, aunque fió a demasiado plazo la obligada rectificación. Del análisis del listado de beneficiarios cabrá sustraer sin duda interesantes deducciones sobre quiénes han sorteado el espíritu de las directrices europeas y sobre cómo han conseguido driblarlas en su provecho. La Administración no debería cerrar los ojos ante posibles evidencias de la conculcación de la normativa para determinar todas y cuantas acciones legales quepan en defensa de los intereses generales.