La Rioja

LOS POBRES HEREDEROS

El llamado Estado Islámico ha asumido la matanza de Berlín, pero la eficaz Policía alemana sólo sabe que el autor del atentado logró escapar y está armado. Son dos datos importantes, pero ninguno de ellos garantiza que no pueda seguir atentando, ya que el presunto autor, que no va a parar de atentar, está en paradero desconocido. La ultraderecha alemana se está ensañando con la señora Merkel, ya que no tiene señores a quienes echarles la culpa. Se supone que fue un tunecino, pero hay muchos y a los españoles, que cada vez somos menos, sin contar a los que no quieren serlo a contrahistoria, lo que más nos inquieta es la hucha de las pensiones. El Gobierno ha retirado en vísperas de las felices navidades 936 millones del Fondo de Reserva, al que solo le queda dinero para la presunta paga extra de julio. A la alcancía se le ve el culo de lata, pero no es cosa de amargarnos la vida en estos días edulcorados.

No hay herencia sin desavenencia, en especial para los que no heredan más que males gananciales. Hay dos millones de hogares que reciben el 'bono social' y temen dejar de recibirlo. La desigualdad sigue siendo el problema, pero no se corrige siendo todos igualmente pobres. En mi remota infancia que está cercanísima porque hay cosas que sólo se ven claras en la distancia, era popular un rencoroso eslogan que decía «¡Arriba los de la cuchara! ¡Abajo los del tenedor!». Pienso recordarlo y reiterarlo siempre, para que no se me olvide, aunque sea inoportuno por estas calendas algo empalagosas. Hay más platos que nunca en la mesa, pero también hay más gente dispuesta a romper el plato del comensal de al lado. Entre otros el irresignable Aznar, que pide rancho aparte. Veremos lo que puede hacer con los platos rotos, porque hay que seguir comiendo. Los crustáceos abultan más después de haberlos ingerido que antes. Son una solución, pero muchos no pueden compartirlo.