La Rioja

UNIPAPEL, PUNTO Y APARTE

Aunque trágico, lo cierto es que Unipapel está escribiendo las últimas líneas de su historia. Y no ha sido la crisis económica la que finalmente se la habrá llevado por delante. O tal vez sí porque al final, Martin Gruschka, fundador de Springwater Capital, fondo buitre propietario de la compañía de la que sólo en La Rioja dependen 59 familias y otros 257 hogares en Tres Cantos y Aduna, aprovechó la situación por la que atravesaba España, que vivía con la soga al cuello, para hacer su particular agosto e hincar el diente en varias empresas como Unipapel y Electrodomésticos Miró -que está corriendo la misma suerte- entre un buen puñado de ellas.

Y mientras unos siguen frotándose las manos, los trabajadores han estado de brazos cruzados y eso, a pesar de que los pedidos llegaban a espuertas, como los 150 millones de sobres electorales de encargo para la jornada del pasado 26J que tenía la fábrica madrileña de Tres Cantos.

Pero la realidad es cruel y lo cierto es que han dejado morir una empresa a la que lo único que no le faltaban eran clientes a los que no podía atender por falta de materia prima. Un 'sin sentido' que les llevó a la calle temporalmente. Un año, les dijeron, a sabiendas de que el único fin de la compañía es su liquidación, salvo que en el proceso de concurso de acreedores en el que está inmersa aparezca el comprador que algunos esperan como agua de mayo. El resto es marear la perdiz.

Ahora la Audiencia Nacional ha declarado nulo un ERTE que, al menos, garantizaba que los trabajadores, los mismos que tienen hipotecas, hijos, coches, luz, agua y que tienen que comer todos los días, ingresaran parte de su nómina cada mes, aunque fuera la prestación por desempleo. Ahora, deberán volver a un puesto de trabajo, sin trabajo y sabiendo que de nómina nada de nada.