
GUÍA
La casa y el lugar
Nombre: Casa La Tahona
Población: Enciso
Habitantes: 159 (INE 2009)
Altitud: 813 msnmuDistancia desde Logroño: 73 kms. por N-232 hasta El Villar de Arnedo y LR-123 por Arnedo y LR-115 hasta Arnedillo y Enciso.
Comarca: Alto Cidacos
Modalidad: Casa rural de alquiler por habitaciones
Apertura: marzo 1993
Contacto
Propietarios: Ricardo Ochoa e Inmaculada Hernández
Dirección: Carretera de Soria, 4 - 26586 Enciso
Acceso señalizado: a pie de carretera, a la altura de la marquesina de la parada del autobús
Teléfonos: 941 396066 y 600 393 888
Internet: tahona@ascarioja.es - www.casatahona.com
Habitaciones
7 habitaciones distribuidas en 2 espacios: 5 habitaciones dobles en la planta baja de la casa (1 de 1 cama y 4 de 2 camas y 2 supletorias) y 2 habitaciones dúplex en un anexo con acceso por la terraza (1 de 1 cama y 1 de 2 camas y 2 supletorias); una cuna. Televisión en todas las habitaciones.
7 baños, uno en cada habitación (2 bañeras y 5 duchas), secador.
Capacidad: 14 plazas.
Calefacción de gasoil con termostato en cada planta.
Salón
Enfrente de la casa hay una gran salón y comedor para desayunos, con estufa de leña, televisión, juegos, biblioteca y expositores de fósiles.
Exterior
Patio, terraza, piscina de agua caliente (placas solares) y jardín con asador.
Servicios propios
Leña para la estufa del salón
Internet por wifi
Cobertura de móvil
Tres bicicletas
Precios
Abierta todo el año.
Habitación doble: 40 € IVA incluido
Habitación uso individual: 28 €
Cama supletoria: 12 €
Desayuno: 2,50 €
Desayuno
Repostería casera: rosquillas todos los días, además puede haber sobada, leche frita, torrijas o quesada; tostadas de pan y croissant; miel de cosecha propia, aceite del trujal de Préjano; zumo de piña envasado; café, leche, cacao e infusiones.
Normas
Se puede fumar
Se admiten mascotas
Horario desayuno: de 8,30 a 11
En el pueblo
Restaurantes (4) y bares (3)
Tienda. Pan de Arnedillo
Autobús diario
Frontón y juegos infantiles
Servicios próximos
Farmacia, cajero automático, panadería, en Arnedillo (12 kms.)uCentro de Salud y gasolinera: en Arnedo LR-115 (24 kms.).
Recursos turísticos
Centro Paleontológico
Senda de los Dinosaurios
Yacimientos de Valdecevillo, La Virgen del Campo y La Senoba
El Barranco Perdido – Parque de Paleoaventura (próxima apertura)
Sendero GR-93, etapas de Enciso a Munilla y Cornago
Aldeas abandonadas: Garranzo, La Escurquilla, Valdevigas…
Pozas termales públicas (en Arnedillo)
Más información: www.encisonet.com
Un molino harinero denominado La Tahona, en Enciso, situado en la margen izquierda del río Cidacos, se ha convertido en un conjunto de turismo rural formado por dos casas y un apartamento.
Esta historia comenzó hace 17 años con una casa rural de cuatro habitaciones, que ocupaban la antigua tahona en la planta baja; luego se adaptaron dos estudios o habitaciones dúplex en el antiguo granero, en la parte más alta, y después el salón se convirtió en otra habitación. Desde hace diez años, la casa rural La Tahona dispone de siete habitaciones y un enorme salón enfrente, que ocupa parte del antiguo patio del molino y un corral de gallinas. Esta oferta se completó con un apartamento y otra casa rural, además de una piscina de agua caliente por placas solares, situada sobre un jardín con avellanos y un rústico asador cubierto.
A este alojamiento se accede desde la carretera que atraviesa el pueblo de
Enciso camino de
Soria por las tierras de Yangüas, antes de llegar al
puente medieval de Santa Bárbara, que cruza el río Cidacos, en la antigua ruta hacia
Ambas Aguas y San Pedro Manrique por las aldeas de
El Villar, Poyales y Navalsaz. Puente y puerta de entrada también a la ruta de los dinosaurios hacia
Cornagoy al próximo
Parque de Paleoaventura ‘El Barranco Perdido’.
Fábrica de harinas
La antigua tahona cerró en 1957, cuando en
Enciso había otra panadería más,
‘La Chacola’, según cuenta Ricardo, nacido en
El Villar de Poyales y que después de trabajar en una fábrica de
Arnedo regresó a Enciso. Eran los años de reuniones donde se empezaba a hablar de turismo rural, a principios de los noventa. Como la casa era muy grande decidieron dedicar la planta baja para alojamiento y continuar con la actividad ganadera.
El lugar mantiene el ambiente de antaño de la panadería y la fábrica de harinas. Se conservan restaurados la turbina y el motor original. Incluso se puede percibir el olor en algunas estancias, donde estaban el horno y el granero. Ahora, el aroma que recibe al viajero es el de las rosquillas que se doran en la sartén de la cocina, trabajo diario compartido por Inma y Ricardo antes del paseo vespertino hasta El Villar.
En el patio de acceso a la casa se exponen útiles y piezas de madera de la tahona, animadas por el color de las flores de primavera en una carretilla, así como un enorme trillo de bueyes que llegó de Zamora.
Predominan los muebles antiguos recuperados: cabeceros, mesillas, arcones, armarios y espejos en habitaciones de colores suaves y nombres de dinosaurios, además de fósiles en vitrinas y carteles divulgativos de las huellas, que comparten la decoración con tinajas y cálidas almazuelas en cojines y sobre los sillones del salón, que alegran los muros de piedra caliza oscura y tramos de roca.