
de interés
La ruta
>> Distancia: 4,5 kilómetros
>> Dificultad: baja, apta para ir con niños
>> Desnivel: 28 metros
>> Tiempo: 1 hora y media aprox.
>> FDónde comer: Asador San Asensio, Telf. 941 457446 y restaurante Atxuritarra TEL. 941- 45 76 39.
>> Más información: www.sanasensio.org y www.rutasdelvinorioja.com . También existe una guía en papel de ésta y otras rutas editada por Sepinum editores ‘Senderos del Vino-Rioja Alta’.
Qué ver en San Asensio
>> Recursos turísticos: Plaza Vieja. Parroquial de la Asunción, torre del XVIII. Ayuntamiento. Casonas hidalgas del XVII y XVIII. Barrio Bodegas.
>> Fiestas locales: San Esteban y Virgen de Davalillo, primer sábado de septiembre. El 25 de julio se celebra la ‘batalla del clarete’.
>> Centro Sensorial del Vino: se encuentra en el barrio de las Bodegas, en la calle Víctor Cardenal, 63. Es una antigua bodega restaurada donde se puede ver como se elaboraba el vino, una exposición de fotos sobre los colores del vino y su entorno y un antiguo calado excavado en la roca. También hay catas. Horario y teléfono de contacto: de martes a sábado de 10 a 13.30 horas y de 17 a 20 horas. Teléfono: 941 457 613.
>> Alrededores: Ermita y castillo de Davalillo, donada al Monasterio de San Millán en el año 1708. Monasterio de Santa María de la Estrella, construido entre los años 1423 y 1430 por la Orden Jerónima. Chozos del vino, ejemplos de arquitectura popular de los que aquí encontramos una docena de ejemplares, tanto de planta circular como cuadrada.
>> Otros datos de interés: pertenece a la Comarca Rioja Alta. Su origen es bretón y se asocia al asentamiento medieval vinculado al castillo de Davalillo. La actividad más importante del municipio es la agricultura, destacando el cultivo de la vid, que ofrece grandes vinos. La actividad industrial está relacionada con la producción de uva.
En esta época gran parte de la región cambia de atuendo para abandonar los tonos verdes, más propios del verano, y decantarse por las tonalidades más maduras, rojizas y ocres.
El otoño en La Rioja tiene, sin duda alguna, color, olor y sabor a vino. Millones de hojas de vid cubren las llanuras y lomas llenando de intensos y efímeros colores el paisaje riojano. Si nos acercamos a zonas de importante producción vitivinícola, donde abunden las bodegas, el olor en el ambiente será de vino, el caldo de la tierra y, por supuesto, si optamos por entrar en un calado para deleitarnos con una degustación, el sabor afrutado y los taninos inundarán nuestro paladar.
En el pueblo de San Asensio, situado en la comarca de Haro, en La Rioja Alta, podremos disfrutar de este cóctel de sensaciones a través de un cómodo paseo que recorre la localidad y nos adentra a través de viñedos hasta el paraje conocido como La Laguna.
La ruta es perfecta para aquellos que quieran disfrutar de un paseo en la naturaleza y además completarlo con una visita a un calado o al Centro Sensorial del Vino, situado en el barrio de las bodegas. En el interior del centro una exposición permanente nos permite recorrer las diferentes tonalidades tanto del vino (blanco, claro, rosado, tinto) como del paisaje, en este caso en función de las estaciones del año. En el calado, diversas proyecciones nos acercan a Rioja Alta.
Pero si queremos vivir de primera mano todas estas percepciones nada mejor que hacerlo caminando para ello les proponemos un recorrido sencillo y señalizado por las afueras de San Asensio, en dirección Norte hacia la circunvalación de la carretera que va a Nájera, tendremos la oportunidad de ver una pequeña laguna, que también podemos vislumbrar al asomarnos desde el coche en la N-232.
Para llegar al pequeño humedal tendremos que cruzar la carretera de la circunvalación de San Asensio, en un punto coincidente con la Ruta de Montalvo, se inicia la ruta. En este lugar veremos un poste con doble flecha que marcará las dos opciones de recorrido. Unos metros más adelante, tomaremos el camino de la izquierda en la bifurcación para seguir por el camino principal. Continuaremos en la misma dirección para cruzar la autopista por el paso elevado. Una vez rebasado el puente sobre la autopista proseguiremos recto y unos 500 metros después tomaremos el camino de la derecha. La Laguna Mateo, que así es como la conocen los sanasensianos, ya se divisa al fondo y, tras ella, el río Ebro con una deslumbrante hilera dorada de chopos y el castillo de Davalillo, dominando desde lo alto la llanura.
El entramado de caminos puede resultar laberíntico, pero cualquier lugareño nos indicará el trayecto correcto. Si el día está limpio podremos contemplar la Sierra de la Demanda y el imponente San Lorenzo ya cubierto de nieve y, en el lado opuesto, al Norte, la escarpada Sierra de Cantabria, protegiendo los viñedos de la Sonsierra.