
de interés
La Ruta
Cómo llegar: N-232, Logroño dirección Pancorbo y LR-304 a Foncea. El punto de partida es desde el mismo pueblo.
Tiempo: unas 3 horas y media.
Altitudes: 699 metros en Foncea y 1.001 metros el pico Meriendillas.
Época recomendada: todo el año.
Dificultad: Baja. La excursión discurre por pista y sendero.
Situación: Montes Obarenes, en el límite con Burgos es el extremo más noroccidental de La Rioja. Espacio natural integrado en la red natura 2000.
Qué llevar: Conviene ir equipado con calzado cómodo de monte. En Foncea hay fuente.
Más información: ‘Montes de La Rioja’, de Juanjo Hidalgo y ‘A través de la montaña de La Rioja’, de Íñigo Muñoyerro y Fernando J. Pérez.
Qué ver y dónde comer
Patrimonio artístico: Iglesia parroquial de San Miguel, construida entre los siglos XV y XVIII. consta de una nave, cabecera ochavada, coro alto a los pies, y torre de tres cuerpos con decoración romanista. Destaca su retablo renacentista con influencia de la Escuela de Forment, con imaginería de la época. En la sacristía se conserva un bello crucifijo de marfil hispanofilipino de finales del siglo XVIII. Castillo del cementerio, donde están enterrados varios fusilados en 1936. Casas hidalgas con blasón.
lgo de Historia: Fue torre vigía en la época romana, y donde actualmente se ubica Foncea existía una ciudad. Aparece historiada ya en el año 952. Posteriormente aparece en el Fuero de Miranda y en 1146 en el fuero que Alfonso VIII dio a Cerezo.
Las pestes de los siglos XIV y XV acabaron con la población primitiva que se trasladó al pie de la montaña donde hoy se sitúa.
Alrededores: A 1 km. de Foncea, en Cerro Cunquero, perduran restos de una antigua mansión romana y de la antigua atalaya «Torre Mocha». Ermita del Santo Cristo de la Antigua. A destacar su Cristo de tamaño natural del s. XIV.
Más información: www.lariojaturismo.com
Dónde comer:
En Sajazarra, Mesón San Marcos T 941 320167
En Cuzcurrita, Asador Akelarre T 941 301 799. Entre 20 y 30 T.
Los montes Obarenes, en La Rioja Alta, proporcionan al visitante abundantes alternativas de paseo, todas ellas muy gratificantes.
Desde el punto de vista natural, es el espacio orográfico más noroccidental de La Rioja, resultando ser además muga natural y administrativa con tierras burgalesas. La roca caliza da lugar a variedad de pliegues y cabalgamientos, con numerosos cortados, agudas crestas y esbeltas agujas (como los cercanos y llamativos picos de Cellorigo o los Jembres). El paisaje, con desniveles suaves pero de gran contraste entre las extensiones cerealistas y la sierra hacen que el aficionado al senderismo encuentre aquí un lugar ideal para el disfrute.
Si lo que queremos es combinar nuestra incursión montañera con alguna visita cultural, en los pueblecitos que se extienden bajo los dominios de los montes Obarenes podremos encontrar interesantes templos románicos como la iglesia de San Martín de Fonzaleche o la ermita de la Concepción y Nuestra Señora de la Junquera en Treviana. Sin irnos muy lejos, la propia iglesia parroquial de San Miguel de Foncea (siglos XV-XVI), cuyo interior alberga un valioso el retablo mayor renacentista, merece una visita. No podemos pasar por alto el carácter fronterizo de estas tierras, con asentamientos prerromanos y paso de culturas entre el Norte y el Sur, a lo largo de la codiciada línea del Ebro. Castillos, torres defensivas, ubicaciones estratégicas, santuarios, ermitas y monasterios escondidos forman parte intrínseca de Obarenes.
Foncea y sus alrededores conjugan la riqueza cultural y natural mencionada. Después de pasear por las calles de la villa con sus numerosas casas hidalgas blasonadas una buena alternativa es ascender al pico Meriendillas (1.001 m.).
El recorrido que les sugerimos, aunque no entraña dificultad física y está señalizado (pintura roja) puede despistarnos en algunos tramos por la falta de marcas y la espesa vegetación. Comenzaremos junto a la iglesia de San Miguel, en pleno casco histórico de Foncea, de ahí seguiremos el camino a pie por el camino que asciende hasta la ermita del Cristo de la Antigua, un bonito lugar desde el que disfrutar de las vistas y descansar a la sombra. Pasamos junto al pequeño templo por un camino agrícola que nos conduce hasta una finca de cerezos que atravesaremos por el lateral hasta alcanzar un sendero marcado que asciende por la ladera y nos introduce con un desnivel soportable en la sierra.
Los extensos campos de cereal quedan ya bajo nuestra mirada mientras que la carrasca, la coscoja y el boj son aquí los dueños del territorio. La senda se abre paso entre la espesa vegetación hasta que gana anchura y llegamos a una pista forestal que bordea un pinar de repoblación, seguiremos las marcas hasta ver el promontorio rocoso del Alto Meriendillas, un estrecho camino nos lleva hasta su base. En la cima, un buzón montañero será la prueba irrefutable de que nos encontramos en la cumbre y las impresionantes vistas, la recompensa a nuestra ascensión.
El regreso lo realizaremos siguiendo el cordal de la cima durante unos metros y dejando el valle de la Laguna a nuestra izquierda y el profundo barranco de Barbalantes a la derecha. Una estrecha senda salpicada de boj, enebro y carrasca con afloramientos de roca caliza nos conduce hasta un camino más ancho para llevarnos de nuevo de vuelta a nuestro punto de partida, Foncea.