
GUÍA
La casa y el lugar
Nombre: Casa Lagunilla.
Población: Lagunilla del Jubera.
Habitantes: 334 (2009).
Altitud: 646 msnm.
Distancia desde Logroño: 24 kms. LR-259 por Murillo de Río Leza, LR-261 a Ventas Blancas y LR-468 a Lagunilla.
Comarca: Valle del Jubera.
Modalidad: Casa rural de Alquiler Completo
Apertura: Noviembre 2010.
Contacto
Propietaria: Luisa Angulo.
Dirección: c/ Arrabal, 28 - 26131 Lagunilla del Jubera.
Acceso no señalizado: Subir hasta el Ayuntamiento y bajar luego por la calle Cárcel y girar a la derecha.
Teléfonos: 619 843 170 y 609 484 299.
Habitaciones y baños
5 habitaciones: 3 dobles (1 con cam) y 2 individuales (camas de 90 cms.). 2 supletorias. 5 baños (2 bañeras y 3 con ducha).
Distribución: 2 dormitorios en la planta baja y 3 en la segunda planta.
Capacidad: 8-10 plazas.
Calefacción: De gasoil con termostato por planta.
Salón
En la primera planta: salón de estar con televisión, comedor y cocina integrada. Acceso a la terraza. En el ático, salón de estar con televisión, baño, mesa de billar y futbolín.
Habitaciones y baños
Terraza en el primer piso, con barbacoa.
Servicios propios
Información turística de La Rioja y rutas por el Valle del Jubera.
Carbón para barbacoa.
Precios
Temporada Alta: De octubre a mayo. 1 noche: 300 € / Fin de semana: 500 € / 1 semana: 1.500 €.
Temporada Baja: De junio a septiembre 1 noche: 250 € / Fin de semana: 400 € / 1 semana: 1.150 € IVA incluido.
No se admite el pago con tarjeta.
Normas
Se puede fumar.
No se admiten mascotas.
En el pueblo
Bar en el Hogar de la 3ª Edad San Andrés.
Consultorio médico.
Botiquín de farmacia en Venta Blancas (a 2 kms.)
Piscinas y frontón.
Autobús.
Servicios próximos
En Murillo de Río Leza, a 8 kms.: restaurantes, tiendas, panadería, Centro de Salud, farmacia, gasolinera (LR-259) y cajero automático.
Recursos turísticos
Bodegas familiares.
Reserva de la Biosfera.
Castillo de Jubera.
Alpujarras riojanas (pueblos despoblados como Zenzano). Peñas y Cañón
De momento, ésta es la última casa rural abierta en La Rioja durante el año 2010, y la primera en el Valle del Jubera, justo a las puertas de esta comarca olvidada por los servicios turísticos.
Desde Murillo de Río Leza continúa la carretera que discurre aguas arriba del río Jubera, entre campos de cereal, viñedos, olivos y almendros, hasta el barrio de Ventas Blancas. Aquí hay que desviarse por la derecha para seguir por el barranco del río Baún y pasar primero entre las bodegas familiares antes de llegar al pueblo, donde destaca la torre de la iglesia de San Andrés en el altozano.
Conviene preguntar antes de subir hasta la casa rural, ya que el acceso no es fácil. Hay una entrada por la derecha, a la altura de la ermita de Santiago y antes de llegar a la parada del autobús, que sube hasta el mirador de Santa Lucía y el balcón de San Andrés, en la plaza de la iglesia, donde sorprende un amplio espacio llano que ocupaban las antiguas eras de Palacio. Pero para llegar a la casa hay que tomar como referencia el Ayuntamiento, y después bajar por la calle de la Cárcel y luego por la calle Mayor hasta la nueva casa rural. La calle es estrecha, pero la casa es alta y soleada. Destaca el color rojo tierra de la fachada y los marcos claros de las ventanas. La puerta de la casa es una réplica de la original, de dos hojas, sin herrajes, bajo un balcón de forja.
Luisa y su familia ya conocían este lugar por unos amigos y decidieron comprar la casa para rehabilitarla y dedicarla al turismo rural, aunque los planes de reforma se dilataron algunos años.
Cinco habitaciones
Ahora se ofrece un alojamiento de alquiler completo con cinco habitaciones distribuidas en la entrada y en el segundo piso, mientras que los salones se reparten en el primero y en el desván. Además tiene una amplia terraza de dos niveles, sobre los tejados de las casas, a la que se accede desde el salón y la cocina. Dominan los colores claros en los muros de la escalera, verde y amarillo. Los dormitorios son sencillos, de paredes desnudas, techos de madera de chopo y algún mobiliario recuperado, como las antiguas puertas en los cabeceros de las camas. La sorpresa espera en el alorín abuhardillado, antiguo granero transformado en espacio de ocio y descanso, con mesa de billar y futbolín.
Por las ventanas de la casa y desde la terraza se observa el paisaje montañoso del entorno de las peñas de Leza y del Jubera, con reforestaciones de pino en las laderas. Desde aquí se puede remontar el valle hacia el castillo de Jubera y llegar hasta las Alpujarras riojanas, o seguir por la pista de la ermita de Villa Vieja hasta las aldeas despobladas de Zenzano y Villanueva de San Prudencio, asomadas sobre el Cañón del Leza.