Las cervezas y los helados brillan con fuerza en la oferta hostelera, pero no en exclusiva: los zumos naturales, los granizados y los batidos aportan un aire de frescura que complementa la propuesta líder.
El
Pianeta Espresso, ubicado en la esquina de
Somosierra con Vara de Rey, incluye desde mayo y hasta septiembre granizados naturales de limón, naranja y café, aunque «a las clásicas opciones se suma la compuesta, además de por agua y azúcar, por el licor que desee cada persona», comenta su dueño.
«Los más demandados siempre son los de limón y naranja», explica. «Si bien –añade– las bebidas que más pide la clientela en verano son los refrescos y los cafés con hielo».
El número 11 de Avenida de Portugal aloja uno de los recintos de hostelería más emblemáticos de la capital riojana. El tradicional Junco, especializado en zumos naturales elaborados con frutas autóctonas y tropicales, ofrece una guía base de 16 variedades de néctares, aunque el abanico se amplia en función de la demanda de su amplia clientes.
Las combinaciones, algunas tan sorprendente como las que mezclan aguacate con naranja, coco con piña o limón con melón, se pueden degustar desde las 15 horas de la tarde hasta las 3 de la madrugada en un ambiente pensado para todos los públicos. Jesús Moriano, conocido como ‘Chuchi’ y propietario del establecimiento, explica que los gustos por unos u otros jugos responden a las épocas del año. «Si es un día en que hace 35 grados las preferencias cambian», apunta.
A esta extensa variedad de bebidas se añaden otros productos refrescantes como los cócteles o los granizados. «Tenemos también mezclas de frutas con helados que resultan muy atractivas a muchas personas, pero estamos abiertos a los gustos de los consumidores», aclara.
Batidos y cócteles
Los batidos, acompañados de porciones de helado, y los cócteles sin alcohol los podemos degustar en Premium Bar (más conocido como Buda) y situado en la calle Vitoria.
Entre una extensa gama de consumiciones, los logroñeses asiduos al local prefieren el cóctel ‘San Francisco’, elaborado con zumo de piña, naranja y melocotón; el sorbete ‘Pasión’, compuesto por mango, guayaba y fruta de la pasión, y el ‘Tántrico’, que mezcla fresas, té negro y pétalos de rosa.
«Estas mezclas están disponibles también con alcohol», explica el responsable del local, Diego Martínez. «En los meses de julio y agosto los sorbetes son las consumiciones más vendidas, sobre todo a lo largo del fin de semana», comenta Diego.
El repertorio de batidos incluye sabores como plátano, vainilla, chocolate, fresa y café. Y dentro de la gama de coctelería, la ‘piña colada’ hace las delicias del sediento. Un buen abanico de bebidas refrescantes en Logroño para degustar, si se quiere, en la mismísima playa del Ebro. ¡Vaya, vaya!