Es uno de los estrenos más esperados del 2012, y abre fuego en una temporada que se presenta calentita. En enero ya podemos disfrutar de algunos de los títulos que pueden dar de qué hablar en los Oscar.
Alabado por la prensa especializada, Alexander Payne conquistó a crítica y audiencia con ‘Entre copas’. Su última propuesta, ‘Los descendientes’, parece ir por similar camino. Protagoniza el filme George Clooney, el galán incombustible. Algunos ya han señalado su interpretación en este drama rodado con cuidada sensibilidad y sentido del humor como uno de sus mejores trabajos. No es una albanza baladí. Clooney ha conseguido llevarse el gato al agua con el Globo de Oro al mejor actor dramático.
En esta ocasión, el ‘chico Nespresso’ cede su porte a un hombre casado, padre de dos niñas, que se replantea el futuro y repasa su pasado cuando su mujer sufre un terrible percance. Reconstruir su vida y la de su familia pasa a ser prioridad en la existencia de un hombre que descubre que su esposa tenía un amante en uno de los momentos más trágicos imaginables. Además, en medio del huracán emocional, debe decidir qué hacer con una herencia que consta de unas preciadas tierras en suelo hawaiano, las últimas zonas vírgenes de playa tropical de la zona, de un valor insultante.
«Mis amigos del continente creen que porque vivo en Hawai, estoy en el Paraíso. Que, como en unas vacaciones permanentes, aquí todos estamos nada más que bebiendo Mai Tais, meneando las caderas y jugando con las olas. ¿Es que están chiflados?». Es uno de los diálogos de Matt King, personaje encarnado por Clooney para el deleite de sus seguidores. Es un individuo imperfecto que busca su lugar en un mundo enloquecido, con sus emociones y sorpresas; no es un héroe ni un antihéroe. Es un rol típico en la filmografía de Alexander Payne, obsesionado con situaciones del vivir cada día que pueden resultar cómicas, dramáticas y reveladoras a un mismo tiempo.
Historia emotiva
La historia se basa en un libro escrito por Kaui Hart Hemming. «La novela me atrajo porque es una historia muy emotiva que se desarrolla en un escenario exótico», indica el director. «Es un relato que podría ocurrir probablemente en cualquier otro sitio, pero lo que me impresionó del libro fue el ambiente, absolutamente excepcional, de los terratenientes y la alta sociedad de Hawai».
La plasmación del auténtico Hawai conmovió profundamente al autor del libro de partida cuando visitó el rodaje y pudo comprobar in situ cómo cobraba vida su relato, retratando las relaciones que se establecen dentro de las familias, tanto en las islas como fuera de ellas. «Me pareció increíble volver a Hanalei Bay, el primer lugar al que llegaron mis propios antepasados», dice el escritor, «y significó mucho para mí que reparto y equipo técnico conocieran ese lugar tan, tan especial.
El reparto de ‘Los descendientes’ supuso un nuevo e interesante desafío para Payne: «Juntar no solo a una familia nuclear creíble sino también muy extensa, así como a un grupo de amigos, conviviendo todos ellos en un territorio bastante delimitado por la clase social y la raza».
La elección de Clooney estaba clara desde el principio pero los papeles de sus hijas dieron quebraderos de cabeza. Era vital encontrar a dos jóvenes actrices con talento, que fueran capaces de ponerse al nivel de uno de los grandes actores del momento, defendiendo dos roles complicados, las contestonas descendientes de un tipo perdido que debe tomar decisiones que nunca había imaginado. Resentidas con su padre porque no se implicaba hasta entonces con ellas, evolucionan a lo largo de la trama de una manera sorprendente. «Hicimos pruebas a un montón de gente para cada uno de los personajes, incluso para personajes con sólo una línea de diálogo. Yo creo que las audiciones son algo muy bueno. Me gusta que vengan los actores y lean el texto», añade Payne, confirmando que estamos ante una película donde los personajes y sus relaciones son esenciales.
Las hijas de Clooney
Shailene Woodley, conocida por la serie de televisión ‘The Secret Life of the American Teenager’, es Alexandra, un espíritu libre y luchador. La joven artista impresionó enseguida al director de ‘Los descendientes’ por su disposición a acatar la disciplina emocional de una interpretación que pasa de ser una ‘niña mala’ del internado a una jovencita que intenta reunir de nuevo a su familia. «Al igual que el resto del reparto, Woodley fue la que hizo la prueba mejor», recuerda el cineasta. «Es una desgarradora aventura en torno al crecimiento», comenta la actriz. Para la hija más pequeña, la distante Scottie, el director vio a más de 300 chicas de todo el país. Todavía no había encontrado a la candidata adecuada cuando el rodaje estaba a punto de comenzar, pero apareció Amara Miller. Recibió un e-mail con un vídeo de su audición, y recuerda que «al minuto, más o menos, ya dije, ‘Sí, es ella. No necesito verla’. Sabía que era ella.