Las víctimas avisan a Marlaska de que estarán vigilantes ante los traslados de presos de ETA

El ministro del Interior ayer en el aniversario del Seprona. :: EP/
El ministro del Interior ayer en el aniversario del Seprona. :: EP

El ministro promete a los colectivos que serán informados antes de los acercamientos y garantiza que solo habrá traslados individuales

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. Hubo sintonía a pesar de que las últimas declaraciones del Gobierno sobre la política penitenciaria para los presos de ETA habían generado desconfianza entre las víctimas del terrorismo. En la primera reunión del ministro del Interior con estos colectivos no hubo en apariencia desencuentros, pero sí hubo firmeza y serias advertencias. Los representantes de una treintena de colectivos que asistieron al encuentro avisaron a Fernando Grande-Marlaska de que estarán vigilantes de todos los movimientos de presos de ETA y que rechazarán frontalmente los acercamientos colectivos o la concesión de beneficios a los internos que no muestren arrepentimiento real y que no accedan a colaborar con la justicia para esclarecer los más de 300 crímenes de la banda terrorista que todavía no están resueltos.

El ambiente fue de entendimiento, aunque hubo colectivos, sobre todo Dignidad y Justicia, que anunciaron al nuevo titular de Interior que están dispuestos a salir a la calle, como en las protestas de 2005 contra el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, en el caso de que Interior llegara a hacer movimientos colectivos de presos «cediendo a las presiones de Bildu y el PNV». La mayoritaria Asociación de Víctimas del Terrorismo precisó que solo contemplarían las manifestaciones si Marlaska incumple su promesa de respetar la ley y acerca presos de manera conjunta.

Marlaska sabía que no iba a ser una reunión fácil, aunque ya conocía de su etapa de juez de la Audiencia Nacional a varios de sus interlocutores. Citó a las asociaciones días después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y él mismo anunciaran que se abría una nueva fase en la política penitenciaria con respecto a los internos de la disuelta banda terrorista. Unas declaraciones que habían sembrado el desasosiego en los colectivos.

El ministro no se desdijo y anunció que habrá cambios penitenciarios. Es más, dejó expresamente abierta la puerta de los acercamientos, pero intentó tranquilizar a las víctimas, a las que prometió que cualquier movimiento será individualizado y, sobre todo, que los beneficios serán solo como respuesta a arrepentimientos reales y a la colaboración con la justicia. Se comprometió a que no habrá acercamientos colectivos y, sobre todo, anunció, con cierta solemnidad, que informará de cualquier movimiento previamente a las víctimas. «La confianza únicamente puede generarse previa información y transparencia», abundó Grande-Marlaska, que dijo entender que las víctimas vayan a monitorizar de cerca a Instituciones Penitenciarias.

Transparencia

«Este Gobierno, y también su ministro del Interior, -subrayó- se va a caracterizar en esta materia con lo que es mi ADN como magistrado hasta hace poco, el principio de legalidad y transparencia». «Ha sido un encuentro leal de intercambio de opiniones», resumió el ministro.

Unas palabras que dejaron más tranquilas a la mayoría de asociaciones. Buena parte de los representantes que acudieron a Interior se mostró partidaria de dar un «voto de confianza» al nuevo ministro y, sobre todo, valoraron el anuncio de que serán informados antes de que puedan enterarse por la prensa de cambios en el tratamiento a los presos de la organización terrorista.

«Cualquier cambio que se realice ahora en política penitenciaria sería interpretado por ETA como una cesión por su disolución y por tanto, como una victoria de la organización terrorista», subrayó la AVT, que apostó por continuar con «la dispersión» tras el «fracaso de experimentos» como la 'Vía Nanclares' de la época de Rodríguez Zapatero a la que, según el colectivo mayoritario, se sumaron una veintena de terroristas «que no colaboraron a resolver casos pendientes». «La única manera de comprobar la veracidad del arrepentimiento es exigiendo la colaboración con la justicia», sostuvo la líder de la AVT, Maite Araluce.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo advirtió de que cualquier acercamiento debe pasar previamente por la exigencia a los presos «del rechazo individual, claro y sin trampas a la violencia». Calificó de inquietante que ahora «el debate se haya centrado más en los presos» que en las «asignaturas pendientes de las víctimas o el esclarecimiento de más de 300 asesinatos sin resolver».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos