Una turba intenta linchar a Ana Julia

M. C. ALMERÍA

A media tarde, hacia las 18:00 horas, cuando Ana Julia Quezada abandonaba la vivienda de La Puebla de Vícar en la que residía tras el registro judicial, y pese a que se había dispuesto un amplio despliegue policial, varios ciudadanos intentaron saltar el cerco de seguridad y agredir a la arrestada antes de que fuera introducida en el vehículo entre sonoros gritos de «asesina».

Los agentes de la Guardia Civil que vigilaban la zona para salvaguardar la seguridad no sólo de la propia sospechosa del crimen del pequeño Gabriel Cruz, la novia de su padre, sino también del resto de miembros de la comitiva judicial, tuvieron que emplearse a fondo para disuadir a los exaltados y alejarles de la zona en la que se encontraba el vehículo policial en el que debía ser trasladada de nuevo hasta los calabozos de la Comandancia Provincial de Almería.

Según trasladaron fuentes del operativo, pese a la agitación del momento, nadie resultó herido y tanto el registro como el traslado se desarrollaron con total seguridad. De hecho, cuando los agentes redujeron a los exaltados y les expulsaron de la vía de salida del vehículo policial, el cortejo pudo partir, con Quezada entre ellos, hacia Almería. Pese a las escenas violentas que arrojó el momento de salida del cortejo con algunos ciudadanos saltando el cordón policial en actitud agresiva, fuentes del operativo advirtieron que no se produjo ninguna detención.

Ana Julia, ataviada con una sudadera roja de capucha y con el pelo recogido, llegó al bloque de viviendas a bordo de un turismo blanco que estacionó enfrente del portal y fue scoltada, con las manos esposadas por delante, por media docena de agentes de la UCO hasta la puerta de acceso al edificio, en el que se adentró con la cabeza gacha.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos