Torra evita la colisión y aplaza la toma de posesión de su Gobierno

Un mosso saluda a Torra a su salida del Parlament. :: Marta Pérez / efe /
Un mosso saluda a Torra a su salida del Parlament. :: Marta Pérez / efe

Esquerra reclama al presidente de la Generalitat que renuncie a la restitución de Rull, Turull, Puig y Comín

CRISTIAN REINO

barcelona. El presidente de la Generalitat pisó el freno y evitó ayer la colisión con el Gobierno de Mariano Rajoy al posponer 'sine die' la toma de posesión de los nuevos consejeros. No fue una suspensión formal, porque el acto no estaba ni convocado, pero se trata de la segunda rectificación del independentismo desde las elecciones del 21-D. La primera fue la renuncia a investir a Carles Puigdemont. De momento, Torra gana tiempo y ha encargado un dictamen jurídico para saber qué opciones tiene para forzar que se publique el decreto de nombramientos.

El caso es que la pugna entre Rajoy y Quim Torra mantiene el bloqueo en Cataluña, cuyo Gobierno está en el aire a la espera de que los nuevos consejeros puedan tomar posesión y se levante el 155. Pero no pueden prometer sus cargos, ya que el decreto de sus nombramientos no ha sido publicado aún en el Diario Oficial de la Generalitat.

El Gobierno central, competente para ello en virtud del artículo 155 de la Constitución, no lo hará mientras Torra no renuncie a la restitución de Jordi Turull, Josep Rull, Lluís Puig y Toni Comín, los dos primeros en prisión y los segundos en el extranjero. Fuentes del Gobierno catalán descartaron esta posibilidad a pesar de que el portavoz del PNV en el Congreso dio por «inminente» la formación de un Ejecutivo normalizado en Cataluña.

JxCat defendió que Torra elige a sus consejeros y no Rajoy, que los dirigentes presos tienen sus derechos «intactos», aunque la coalición de Puigdemont no fue capaz de negar que no habrá relevo en los nombramientos o que no habrá otro decreto para designar los miembros del Gobierno. Esto es lo que desean sus socios de Esquerra, que ayer insinuaron que Torra debería renunciar a restituir a los consejeros presos o huidos. «Hay un bien superior, la victoria del 21-D», que se tiene que «traducir en un Govern efectivo», señaló el portavoz en el Congreso, Joan Tardá.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría terció para apuntar que Torra «sabe qué hay que hacer» para «poner fin» al 155. Solo, añadió, tiene que proponer otros consejeros que no están ni fugados ni en la cárcel. «Está en sus manos que un nuevo Gobierno tome posesión con todas las garantías», remarcó.

La pugna entre ambos Gobiernos, de todos modos, tiene los días contados pues se da por hecho que el Supremo confirmará en breve el procesamiento de los consejeros vetados y serán inhabilitados.

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