Los secesionistas conceden todo el protagonismo de la campaña a los excarcelados

Los exconsejeros Rull y Turull aplauden a Puigdemont que les saludó ayer en un vídeo. :: Toni Albir / efe/
Los exconsejeros Rull y Turull aplauden a Puigdemont que les saludó ayer en un vídeo. :: Toni Albir / efe

Rull, Turull, Romeva, y Mundó se multiplican con sus partidos para conseguir un «país libre»

CRISTIAN REINO

barcelona. El protagonismo que Junts per Catalunya y Esquerra concedieron a los exconsejeros puestos en libertad tras permanecer más de un mes en prisión marcó el primer día de la carrera hacia el 21-D, en la que Jordi Turull, Josep Rull, Carles Mundó y Raül Romeva fueron el centro de atención de los actos de campaña de sus partidos. No pasaron ni 24 horas desde que salieron de prisión y ayer ya se incorporaron a pleno rendimiento en la vorágine de los partidos.

Recibidos como héroes en los actos de bienvenida, se conjuraron para que en la Cataluña independiente que quieren construir no haya presos por defender sus ideas, que es lo que son, a su juicio, Oriol Junqueras, Joaquim Forn y los 'Jordis'. «Los sacaremos de la prisión y haremos que los que están en el exilio puedan regresar. Nos dejaremos la piel para conseguirlo», afirmaron Rull y Turull por parte de Junts per Catalunya. «El 21-D está en juego recuperar la libertad de los catalanes, de los compañeros que están en la cárcel y de los que están en Bélgica», aseguró Carles Mundó, quien intervino en un acto de Esquerra en la prisión de la Modelo (ya en desuso), símbolo de las luchas por la libertad en los años setenta.

La estrategia de Junts per Catalunya y Esquerra obliga al resto de fuerzas a ir a remolque. La presencia de los exconsejeros puestos en libertad les permite marcar el debate, llevan la iniciativa de la campaña y les ayuda a reforzar el relato de una España que presentan como franquista y represora, donde la justicia persigue a los personas por sus ideas y donde se vive un estado de excepción. Por ello, apelan a votar contra Rajoy, contra el 155 y por la libertad de los presos.

Programa oculto

Las dos principales candidaturas secesionistas explotan además la cuestión de los presos y los exiliados para no entrar en materia programática, donde en esta ocasión no se sienten tan cómodos como hace dos años. Lo apuntó ayer la CUP cuando advirtió de que no podrá pactar con los «programas autonomistas» de Esquerra y Junts per Catalunya. Para las elecciones del 27-S de 2015, Junts pel Sí (Convergència y Esquerra) tenía una hoja de ruta muy concreta que consistía en declarar la independencia en 18 meses.

En esta ocasión, no tienen un gancho tan atractivo que ofrecer a los suyos porque conseguir la independencia por la vía del diálogo con el Gobierno central puede resultar poco épico. El recurso, de momento, consiste en vender excepcionalidad, «presos políticos» y «violencia de Estado». «Mientras unos dicen 'a por ellos', nosotros decimos 'para ellos', para los que todavía están en la cárcel», según Turull.

Junts per Cataunya y Esquerra han encontrado puntos en común en este inicio de la campaña, pero sus estrategias no son del todo coincidentes. Tras la decisión del juez del Supremo de retirar la euroorden a Carles Puigdemont, el expresidente tiene ahora más margen de movimiento para la campaña. No puede regresar a Cataluña, pero sí podría intervenir en actos en Perpiñán (la Cataluña francesa), por ejemplo. Esquerra, en cambio, con Oriol Junqueras en prisión, está más limitada, más aun porque Marta Rovira no acaba de cuajar como cabeza de cartel.

A los republicanos se les ha añadido el problema de que el PDeCAT va al alza y puede acabar siendo un duro escollo, si cuaja la idea de que el nuevo presidente sea Puigdemont, pase lo que pase, con el argumento de que hay que restituir el gobierno legítimo cesado por el 155.

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