El secesionismo convoca una huelga general para el próximo miércoles

C. REINO

barcelona. El sindicato independentista Intersindical CSC anunció ayer la convocatoria de una huelga general para el próximo 8 de noviembre, para protestar contra el encarcelamiento de los exconsejeros del Gobierno catalán y contra la aplicación del artículo 155.

A pesar de que sus bases le pedían una huelga indefinida, la organización sindical, que llama al resto de agentes sociales a sumarse al paro, ha convocado de momento solo una jornada de huelga. «En respuesta a la precariedad instaurada en el mundo laboral a través de las sucesivas reformas laborales llevadas a cabo en los últimos años», según la razón oficial. La de fondo, en cualquier caso, es política.

Se trata de la segunda jornada de huelga que convoca el independentismo en un mes. La primera tuvo lugar el pasado 3 de octubre, como respuesta a la intervención de la Policía española durante el 1-O. La Intersindical había contemplado parar esta semana, pero la falta de apoyos le llevó a desistir. UGT y CC OO tienen ahora la pelota en su tejado y tendrán que decidir si secundan la convocatoria de la organización secesionista.

En principio, la huelga del miércoles, que la patronal Fomento llevará al TSJC para que la declare ilegal, tiene menos posibilidades de éxito que la de hace un mes, que contó con el apoyo institucional de la administración catalana, que facilitó a los funcionarios su participación en las movilizaciones, asegurándoles el sueldo de la jornada. En esta ocasión, la Consejería de Trabajo está intervenida por el Gobierno central y los empleados públicos no tendrán las facilidades que tuvieron con el exejecutivo autonómico. El paro de país contará de nuevo con todo el apoyo logístico y organizativo de la ANC y Ómnium y de las entidades municipalistas ACM y AMI. «Hay que convertir ese día en un gran paro de país», dijeron.

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