Sánchez entra en la campaña del 21-D con la vista puesta en su futuro

El secretario general del PSOE, que pisará todas las provincias, promete luchar por «una Cataluña mejor en una España diferente»

P. DE L. H. MADRID.

Miquel Iceta tiene tirón. Más tirón que las siglas del partido al que representa, según señalan las encuestas. Por eso su equipo de campaña diseñó una estrategia electoral muy centrada en su candidatura y sin demasiados desembarcos nacionales, aunque alguno habrá. De hecho, ya los ha habido. El del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se produjo ayer. Sabe que lo que ocurra a partir del 21 de diciembre puede ser crucial para su futuro y que si el líder del PSC juega bien sus cartas su propia figura se puede ver reforzada en lo que queda de legislatura. De ahí su principal mensaje: «Los socialistas defendemos una Cataluña mejor en una España diferente».

Esa idea, que lanzó en su mitin de Tarragona, a media mañana, y por la tarde en Mataró (Barcelona), será una constante en los actos que tiene previstos hoy en Lérida y el próximo fin de semana en Gerona, Tarrasa y Barcelona. En total, participará en seis mítines, incluido el central, que tendrá lugar el domingo 17 en la capital catalana, y en el que está prevista también la presencia del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Nadie mejor que el exlíder de los socialitas conoce la importancia de ganarse la confianza de los catalanes para llegar a la Moncloa, y nadie sabe de los peligros que entrañaría incurrir en determinadas alianzas.

El principal partido de la oposición cree, no en vano, que Podemos está pagando ahora en el conjunto de España por errores muy similares a los que ellos cometieron en el pasado: una ambigüedad mal entendida por los electores en un clima enormemente polarizado por el desafío independentista. Sánchez tiene a su favor que también el PSC ha sufrido por situarse en tierra de nadie y ha aprendido del pasado. Ahora ha optado por enterrar definitivamente la defensa del derecho a decidir y ya ha prometido que no investirá a un presidente secesionista. Las posibilidades que deja su posición antifrentismos, sin embargo, son limitadas.

Iceta aspira a encabezar un gobierno transversal pero la mayor parte de las encuestas le sitúan por detrás de ERC, Ciudadanos y JxC. Así que Sánchez se esforzó ayer por reclamar una participación masiva al votante tradicional del PSOE poco amigo de las autonómicas. «Si tú no vas, ellos se quedan», dijo en alusión a los independentistas. También puso su empeño en dejar claro que más allá del artículo 155 de la Constitución su sintonía con el PP es nula. Y apeló tanto a la «gente de izquierdas» como a la que «sin ser de izquierdas quiere cambiar las cosas» con la promesa de «superar la dinámica de bloques y forjar concordia y convivencia».

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