Ruiz-Gallardón niega indignado haber cobrado comisiones del Canal de Isabel II

Gallardón, en declaraciones a los medios ayer a su salida de la Audiencia Nacional. :: J. P. GANDUL / EFE/
Gallardón, en declaraciones a los medios ayer a su salida de la Audiencia Nacional. :: J. P. GANDUL / EFE

Dice ante el juez que dio luz verde a la compra de una empresa ruinosa en Colombia por 73 millones convencido de que era «buena» para Madrid

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

El expresidente madrileño Alberto Ruiz-Gallardón negó hoy cualquier irregularidad en la compra presuntamente fraudulenta de la empresa colombiana Inassa por parte del Canal de Isabel II, que aprobó su Consejo de Gobierno en 2001 y por la que está imputado en el 'caso Lezo'. Ruiz-Gallardón rechazó de forma tajante haber cobrado comisiones por aquella transacción e, incluso, se mostró molesto por la pregunta de la fiscal. «Me duele que me haga esa pregunta», se lamentó el acusado.

Ruiz-Gallardón fue imputado por la compra de Inassa, una operación que costó 73 millones de euros y que es el epicentro de las investigaciones de la trama que supuestamente dirigía otro expresidente madrileño, Ignacio González. El exministro, acompañado por su hijo José, que también es letrado, sostuvo ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, quien le acusa de los delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos, que todo lo referido a Inassa se hizo «de acuerdo con la legalidad» y con el visto bueno de todos los órganos consultivos.

Durante la hora y media de interrogatorio, el imputado mantuvo que la compra de la empresa de Barranquilla, que luego se reveló ruinosa, se hizo «con el mejor y más absoluto de los convencimientos de que era buena» para los intereses económicos del Canal y de la Comunidad de Madrid.

La operación bajo sospecha salió adelante con la firma del propio Gallardón el 29 de noviembre de 2001, cuando la compra fue aprobada por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid.

«Claramente perjudicial»

Según la investigación policial, la adquisición de Inassa encubrió una «sobrevaloración claramente perjudicial» y se realizó a través de una «compleja estructura societaria» que incluía una sociedad panameña. González, de acuerdo a los pinchazos telefónicos, le confesó a Eduardo Zaplana, en prisión por el 'caso Erial', que Ruiz-Gallardón había comprado una sociedad (Inassa), «que no valía ni treinta millones de dólares, por cien» y que los auditores de Cuatrecasas habían advertido sobre lo controvertido de esa compra.

Pero el exministro de Justicia lo negó hoy todo. Es más, sostuvo ante el juez que no hubo ni irregularidades ni advertencias del riesgo de esa operación. Según Ruiz-Gallardón, la «transparencia» que existía en el consejo de administración del Canal del Isabel II (del que también formaban parte miembros del PSOE, de la patronal, de los sindicatos y de diversos ayuntamientos) habría hecho imposible las irregularidades, ya que la gestión, en todo momento, fue «profesional, plural y transparente».

El expresidente madrileño cerró la nueva ronda de interrogatorios en la Audiencia Nacional para aclarar la compra de Inassa, donde se produjo el mayor agujero a las arcas públicas del 'caso Lezo'. En los últimos días han declarado por esta misma operación el exconsejero de Medio Ambiente y expresidente del Canal, Carlos Mayor Oreja, y el exconsejero de Presidencia Manuel Cobo. Oreja y Cobo negaron, como Gallardón, que fueran conscientes de que autorizaron la compra de una sociedad por un precio mucho mayor del real.

«Espero que cuando acaben las diligencias que se están practicando en estos momentos se certifique, no solamente que las cosas se hicieron bien, sino a través de la Ley», apuntó el exjefe del Ejecutivo de la Comunidad de Madrid.

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