Rivera se ofrece al votante moderado del PSOE

R. C.

madrid. Lejos queda aquel pacto de investidura entre Ciudadanos y el PSOE con el que Pedro Sánchez trató de alcanzar la Moncloa. Es más, liberales y socialistas cada día se encuentran más lejos los unos de los otros. La causa general de este distanciamiento es el giro a la izquierda del nuevo PSOE. Y dentro de éste, figura con mayúsculas la política territorial de la nueva cúpula de Ferraz. Es tal la diferencia entre uno y otro partido en este ámbito que Rivera ya cree posible atraer a parte del electorado socialista que no puede no estar conforme con el giro que ha impuesto su ejecutiva. Según afirmó ayer el líder de Ciudadanos en una entrevista a Europa Press, si el PSOE sigue «radicalizándose» y «podemizándose», una parte de los españoles que en otras ocasiones han optado por este partido y que ideológicamente se ubican en el espacio «progresista moderado» podrían acabar decantándose por la formación naranja en el futuro.

En opinión de Rivera, Sánchez, quiere quitarle votos a Podemos y «para eso hace cualquier cosa», como «defender una nación de naciones, poner en jaque la soberanía nacional o la igualdad de los españoles» y «pedir cada cuarto de hora» la dimisión de Mariano Rajoy.

Rivera también echa balones fuera cuando es cuestionado sobre la brecha que se ha abierto entre su formación y el PSOE. Así, considera que el Sánchez que alcanzó el liderazgo del PSOE el pasado junio «no estaría cómodo» ya con el acuerdo de gobierno que firmó con Ciudadanos porque en él se reivindicaba la soberanía nacional, el «no dar alas al ámbito nacionalista», o no subir los impuestos a la clase media asuntos en los que cree que el PSOE ha modificado su posición.

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