Rivera corteja a Valls para que sea su candidato a la alcaldía de Barcelona

El líder de Ciudadanos confirma la oferta al ex primer ministro francés y defiende que sería «mucho mejor» regidor que Ada Colau

MARÍA EUGENIA ALONSO MADRID.

Las puertas de Ciudadanos están abiertas de par en par para el ex primer ministro francés, Manuel Valls. Más concretamente para que concurra a las elecciones municipales de Barcelona al frente de la lista liberal. «Sería mucho mejor que una alcaldesa como la señora Colau, por lo tanto está todo dicho», remarcó ayer el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

El líder centrista confirmó así el ofrecimiento de su partido al que fuera ministro de Interior y jefe de Gobierno con François Hollande, que se ha convertido en los últimos meses en una de las voces europeas que resuenan con más fuerza contra el soberanismo. Participó el pasado 18 de marzo en la manifestación organizada por Sociedad Civil Catalana en la ciudad condal para pedir un gobierno de la Generalitat que «sea de todos los catalanes» y en la que dio al 'procés' «por acabado». «Me interesaría continuar en el debate independentista», reconoció en una entrevista en TVE, en la que dejó caer que estaba estudiando la oferta de Ciudadanos. «Me lo voy a pensar», dijo, y apuntó que se lo toma en serio porque es «nacido en Barcelona, hijo de catalán» y porque quiere «dar a Cataluña y a España mis orígenes»

El mundo municipal no le es ajeno. Valls fue alcalde de Évry (a las afueras de París) entre el 2001 y el 2012, cargo que dejó para entrar en el gabinete de Hollande. Afiliado al Partido Socialista francés desde 1980, abandonó la formación el pasado junio para sumarse a la mayoría parlamentaria del presidente, Emmanuel Macron, en la Asamblea Nacional. Pero sus expectativas se vieron frustradas cuando En Marche! rechazó incluirle en sus listas, aunque sí consiguió un escaño puesto que ni los socialistas ni el movimiento encabezado por Macron presentaron un candidato alternativo en su circunscripción.

Con su carrera política apenas sin pulso en Francia, el extitular de Interior reapareció en la campaña del 21-D para apoyar a Ciudadanos. También hizo algún gesto con el PP y con el PSC, pero quedó claro que su apuesta era Inés Arrimadas. «Verla de presidenta, -dijo Valls- abriría para Europa una etapa muy importante». Fue entonces cuando los contactos entre el partido liberal y el ex primer ministro galo sobre la posibilidad de ser candidato se intensificaron, según reconocen ahora desde la dirección naranja. Ayer mismo él y Rivera volvieron a hablar por teléfono.

Cónclave en El Escorial

Con la legislatura esfumándose, en la sede nacional de Ciudadanos engrasan ya la maquinaria electoral. La primera prueba son las municipales y autonómicas del próximo año y la formación liberal ha marcado en rojo esa cita con las urnas, que contempla como la oportunidad de gobernar y de arrebatar por primer vez poder territorial a PP y PSOE. Con ese objetivo Rivera ha reunido este fin de semana El Escorial a más de un centenar de cargos del partido -su Ejecutiva y los 17 comités autonómicos- en el primer encuentro nacional de Ciudadanos para perfilar la hoja de ruta a seguir de cara a 2019.

Aunque no está previsto que se aborden el nombre de los candidatos para los comicios municipales y autonómicos, el de Valls planeará en el cónclave naranja. Si finalmente el exjefe de Gobierno francés da el 'sí' a Ciudadanos, habrá que ver en qué posición queda su actual cabeza de cartel, Carina Mejías, quien ya anunció en enero su intención de presentarse a las primarias.

Sin duda un aspirante con la popularidad y el «talento» de Valls ayudaría a los naranjas a situarse en mejor posición en Barcelona. El pasado 21 de diciembre, Ciudadanos fue la fuerza más votada en la capital catalana con el 23,9% de los votos y 218.746 papeletas, por delante de Esquerra y Junts per Catalunya, a diferencia de 2015, cuando obtuvo el 17,7% y 155.361 sufragios.

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