«Los referendos secesionistas solo dividen a la sociedad»

Rodríguez Zapatero. :: o. ch.

Cree que no hay que poner «demasiadas expectativas» en que una reforma de la Constitución resuelva el problema J. L. R. Zapatero Presidente entre 2004 y 2011

ANDER AZPIROZ

madrid. El diálogo fue la fórmula para superar el desafío soberanista del 'Plan Ibarretxe' al que él debió enfrentarse desde la Moncloa y será también el que permita encauzar el independentismo en Cataluña. José Luis Rodríguez Zapatero realizó en el coloquio organizado por Vocento una apuesta inequívoca por tender puentes para reconducir una situación que amenaza con el choque de trenes.

El expresidente socialista evitó en todo momento cualquier referencia o crítica al Ejecutivo de Mariano Rajoy, pero su constante llamada al diálogo contrasta con la posición del actual Gobierno, que consiste en contestar con todo el peso de la ley a cada paso dado por soberanista. «Debemos dar una respuesta política al problema, y habló de Política con mayúscula», resumió el exlíder del PSOE.

Zapatero abogó por tender la mano pero no por ello dejó de censurar a la Generalitat porque la deriva independentista es «un viaje a ninguna parte». Sobre la consulta convocada el 1 de octubre, fue tajante: «Los referéndums secesionistas solo consiguen dividir a la ciudadanía». No obvió tampoco la posibilidad de modificar la Carta Magna, posibilidad sobre la que advirtió que no hay que poner «demasiadas expectativas» en que una reforma de este calibre resuelva el problema de Cataluña. Esta es, precisamente, la vía que defiende Pedro Sánchez, con quien el expresidente tiene escasa afinidad.

Optimismo

En su análisis general de la situación española, Zapatero dio muestra de que mantiene intacto el optimismo del que hizo gala mientras gobernó. Lo dejó claro cuando se declaró convencido de que «los próximos 40 años pueden ser tan buenos como los anteriores». Pero para lograrlo, subrayó el exjefe del Ejecutivo, el país debe superar el problema del desempleo, una rémora que arrastra desde hace décadas, recordó. Y respecto al balance de su paso por la Moncloa afirmó sentirse satisfecho. «Yo como expresidente -dijo- me siento bien además de respetado por la sociedad española y los nuevos actores políticos».

Zapatero tuvo que abandonar el foro organizado por Vocento con antelación por un viaje previsto a Venezuela, donde ejerce de mediador entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición. Su salida no pasó desapercibida para Aznar. «¿Te vas a Venezuela? Pues que tengas cuidado», le aconsejo su antecesor en la Moncloa a modo de despedida.

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