El PP rebaja las expectativas de la comisión territorial que Rajoy concedió a Sánchez por el 155

Rajoy lee un folio durante la sesión de control. :: Zipi / efe/
Rajoy lee un folio durante la sesión de control. :: Zipi / efe

El portavoz de los populares en el grupo de trabajo afirma que «no hemos venido aquí para reformar la Constitución»

PAULA DE LAS HERAS

Madrid. No habían pasado ni diez minutos desde que el presidente de la supuestamente ambiciosa comisión para la evaluación del modelo territoral, el socialista José Enrique Serrano, había dado por concluida su sesión constitutiva y el PP ya dio bajonazo a las expectativas creadas en el último mes. «No hemos venido aquí con idea de reformar la Constitución», advirtió José Antonio Bermúdez de Castro, número dos del grupo popular, a la salida del primer y protocolario encuentro.

El aviso desinfla un globo alimentado fundamentalmente por el PSOE, pero también por el propio PP. No hace ni una semana que el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, dijo en la Moncloa que los trabajos de esta comisión -que ya ha nacido coja con la significativa ausencia de los independentistas de ERC y el PDeCAT, del PNV y EH-Bildu, y de Podemos- podrían dar pie a una eventual reforma de la Carta Magna. De hecho, intentarlo era parte del acuerdo alcanzado por Mariano Rajoy con Pedro Sánchez a cambio del apoyo de los socialistas a la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña.

Bermúdez aseguró que su partido participará de los trabajos de la comisión parlamentaria sin «ideas preconcebidas» y con la intención de analizar las posibles disfunciones del sistema para resolverlas, pero alegó que el modelo autonómico ha sido un «éxito» y que ni hay «un problema de autogobierno» ni «demanda social» para modificarlo. «Queremos hacer balance y haremos propuestas en línea de reforzar la cohesión territorial y de fortalecer al Estado, pero no empecemos por las conclusiones», reclamó.

Recentralización

El dirigente popular trató de disipar también las dudas que han podido surgir en las últimas semanas acerca de la voluntad del Ejecutivo de recuperar para sí competencias transferidas a las autonomías. Recordó que semejante medida requeriría precisamente de una reforma del texto constitucional en la que el PP no piensa en estos momentos y dio a entender que en su cabeza estaría más bien reforzar los «mecanismos de coordinación y cooperación» interterritorial. «Queremos evaluar lo que ha funcionado mejor o peor, pero muchos creen que no es problema de competencias sino de lealtad en el ejercicio de esas competencias», dijo.

La tesis del PP es que hay mucho que se puede hacer mediante regulación y pactos políticos en distintos ámbitos -en Educación, pero también en materia de pensiones o financiación autonómica- sin necesidad de abrir el melón de la Carta Magna. Un planteamiento que supone todo un jarro de agua fría para los socialistas.

La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, insistió, tras elegir la Mesa del nuevo órgano parlamentarion, en que su objetivo es que el grupo de trabajo pueda presentar sus conclusiones en tan solo seis meses para abrir después el debate de la reforma constitucional. Y el presidente de la comisión, en su día jefe de gabinete de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, advirtió a los diputados de que su responsabilidad es «transmitir a todos los ciudadanos y especialmente a los de Cataluña que la Constitución nos acoge a todos y a todos nos contempla como seres libres e iguales».

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