Rajoy logra el 'sí' del Congreso al techo de gasto y da un nuevo paso para agotar la legislatura

El portavoz del PNV, Aitor Esteban, conversa con Montoro en una de las puertas de acceso al hemiciclo del Congreso. :: ángel de antonio

El PSOE personaliza en Montoro el motivo de su rechazo a los objetivos de déficit mientras el Gobierno se aferra a su mayoría alternativa

NURIA VEGA MADRID.

Salvadas las cuentas de 2017 y superado ayer el trámite parlamentario del techo de gasto, el Gobierno da por cumplidos sus propósitos de este periodo de sesiones en el Congreso. Pese a gobernar con una minoría de 137 diputados, en la Moncloa celebran haber podido cerrar el curso político con las bases sentadas para la elaboración de los Presupuestos de 2018 y un bloque de apoyos que parece consolidado al menos para apuntalar el grueso de la legislatura, que es la obsesión de Mariano Rajoy. «La estabilidad cotiza en bolsa», suscribió la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

La alianza presupuestaria del PP con Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria, UPN y Foro Asturias volvió a reeditarse ayer para la aprobación de los objetivos de déficit y deuda pública que acompañan al límite de gasto no financiero. El respaldo activo de este conjunto de fuerzas políticas y la abstención del diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, permitió al Ministerio de Hacienda solventar la segunda votación clave de 2017.

El titular del departamento, que, fijado el techo de gasto, se volcará ahora en la negociación de los Presupuestos del próximo año, agradeció la colaboración de quienes se han revelado socios recurrentes del Ejecutivo. «Estos pactos son el exponente de un Gobierno que dialoga -ensalzó Cristóbal Montoro en el hemiciclo- un Gobierno que se ha vuelto a dirigir a todos los grupos para tratar de llegar a acuerdos cada vez más amplios».

Los nacionalistas vascos apoyan al Gobierno del PP para priorizar la estabilidad y evitar el caos

Es en el centro derecha de la Cámara donde el PP encuentra sostén. Y el mismo argumento que emplea el Ejecutivo para reclamar la complicidad del resto de formaciones, la estabilidad política, es al que se aferran aquellos partidos que han optado por los pactos en el Parlamento. Los nacionalistas vascos, que no confirmaron hasta horas antes del inicio del pleno su respaldo, justificaron ayer su voto afirmativo a la propuesta del Gobierno «por coherencia y responsabilidad». «Digamos que en algunos momentos importantes hemos decidido priorizar la estabilidad y no el caos», argumentó el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban.

La alternativa, recuerda la formación nacionalista vasca, podría ser la convocatoria de nuevas elecciones generales cuando está a punto de cumplirse un año de la constitución de las Cortes Generales tras los comicios del 20 de junio de 2016. Aunque, pese a este convencimiento, el grupo nacionalista advierte de que no puede darse por sentado su apoyo a las cuentas de 2018. Esa es la negociación que considera relevante el PNV.

Ciudadanos, en cambio, con quien el PP suscribió un acuerdo de investidura que a los populares no les está resultando «fácil», ya ha obtenido el compromiso de una rebaja del IRPF para las rentas más vulnerables. Su presidente puso, por ello, hoy en valor la contribución «decisiva» de su partido para que el país cuente con una senda de gasto «responsable», y censuró a los socialistas no haber intentado transaccionar con el Gobierno. «Si por el PSOE fuera, España no tendría ni los Presupuestos de 2017, ni el techo de gasto de 2018, ni políticas nuevas», reprochó Albert Rivera. Es más, el líder de la formación liberal entiende que ni tan siquiera podría hablarse de legislatura.

«Algo ha pasado»

El diagnóstico lo comparten en la Moncloa, donde no entienden que siendo el límite de gasto un 1,3% más elevado que el anterior, el PSOE respaldara el de 2017 y no el actual. «Aquí uno tiene que ser coherente en su vida política. No se puede apoyar una cosa un año y votar que no al año siguiente cuando desde el punto de vista económico y de las cifras, es mejor», afeó Sáenz de Santamaría en un encuentro con el grupo parlamentario popular.

También Montoro lamentó que la nueva dirección del PSOE no haya seguido la dinámica de la gestora de Javier Fernández. «El Gobierno aspiraba a que hubiera un apoyo como el de diciembre de 2016, algo ha pasado en la política española que hace que ese acuerdo no sea factible», deslizó el ministro de Hacienda en una referencia velada al retorno de Pedro Sánchez a la secretaría general socialista.

El PSOE, sin embargo, fundamentó ayer su rechazo en que esta vez la vía elegida para realizar el ajuste sea la del gasto social y recordó que el ministro de Hacienda está, además, reprobado por el Congreso. «Usted -le espetó Pedro Saura a Montoro- ha quedado inhabilitado para dar lecciones a nadie».

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