Rajoy cita a Sánchez y Rivera para pactar una respuesta «sin ansiedad»

Rajoy posa ayer para una fotografía junto al Acueducto de Segovia. :: r. c./
Rajoy posa ayer para una fotografía junto al Acueducto de Segovia. :: r. c.

El jefe del Ejecutivo admite que el discurso de Torra no invita al optimismo pero insta a Ciudadanos a esperar a conocer sus «hechos»

PAULA DE LAS HERAS MADRID.

El nombramiento de Quim Torra como presidente de la Generalitat dista mucho de ser la solución esperada por el Gobierno cuando el pasado 27 de octubre pulsó el botón del 155. Mariano Rajoy reiteró ayer que no adelantará acontecimientos y se limitará a juzgar al nuevo gobernante autonómico por sus hechos y no por sus palabras. Pero lo cierto es que las palabras del político secesionista han puesto en guardia a los tres partidos nacionales que acordaron la intervención de Cataluña para frenar la declaración unilateral de independencia. El jefe del Ejecutivo llamó ayer a Pedro Sánchez y Albert Rivera para preparar el terreno ante lo que pueda venir.

El secretario general del PSOE está citado en la Moncloa hoy mismo. El presidente de Ciudadanos, el jueves, a las 9:30 de la mañana. Entre medias, Rajoy tiene previsto un viaje a Bulgaria, pero el hecho de que no haya abierto un hueco para hablar con Rivera antes de partir es ya en sí mismo significativo, y casa con el mensaje que ayer le dedicó tras presidir en Segovia la entrega de las grandes cruces de Alfonso X El Sabio: «La ansiedad no conduce a nada, no resuelve nada y no es lo que en estos momentos deben tener las personas para abordar una situación tan compleja como ésta».

La formación liberal presiona para que las medidas del acuerdo alcanzado en el Senado al amparo del artículo 155 de la Constitución no desaparezcan sin más una vez se constituya el nuevo Gobierno catalán, como estaba previsto. Es decir, para que el Ejecutivo siga manteniendo las riendas de la autonomía. A su juicio, Torra ha dado ya razones más que suficientes, con sus dos intervenciones en la sesión de investidura, no sólo para que la Cámara alta avale la continuidad de la intervención sino para extenderla aún más y permitir el control de TV3 y el resto de medios públicos.

«No tenemos que esperar a que se proclame por segunda vez la República catalana», argumentó el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, tras la reunión de la ejecutiva permanente del partido. El dirigente antinacionalista alegó que Torra es, si cabe, más «extremista, sectario y xenófobo» que Carles Puigdemont y que ya ha anunciado un «programa de ilegalidades».

El Gobierno y el PSOE sostienen, por su parte, que sólo con una declaración de intenciones no basta para aplicar una medida tan excepcional como la suspensión provisional de la capacidad de autogobierno de una comunidad autónoma y avisan de que, si se activa de nuevo una «respuesta constitucional» para hacer frente al desafío catalán, será porque se cometan actos fuera de la legalidad.

Mesura

Rajoy y Pedro Sánchez, a través de sus portavoces, han dejado ya claro que no se lo pensarán dos veces para recurrir de nuevo al 155. «Cuesta más la primera vez que la segunda», advirtió incluso el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos. Pero, aunque comparten que, hasta ahora, Torra no ha dado demasiado pie para ser optimista (los socialistas llegaron a hablar de «alarma» y tildaron de «impropio de quien quiere presidir la Generalitat» su discurso) piden «mesura» a Rivera. «Es momento de apelar a la responsabilidad y no de utilizar Cataluña para ganar votos en otra parte; eso ya lo hizo en su día el PP», reprochó Ábalos.

El principal partido de la oposición sostiene que Rajoy se ha topado en el Gobierno con la horma de su zapato, es decir, con un político dispuesto a hacer oposición con un asunto de Estado, como él hizo durante los años en los que trataba de desbancar del Gobierno a José Luis Rodríguez Zapatero. Cuidadanos aduce que el Ejecutivo de Mariano Rajoy actúa condicionado por el jaque del PNV, del que depende para aprobar los presupuestos, y que su debilidad parlamentaria le está llevando a una «dejación de funciones» en Cataluña. No le perdona que no recurriera al Tribunal Constitucional el voto delegado de Carles Puigdemont y Toni Comín que ha permitido investir a Torra.

En sus encuentros con Sánchez y Rivera, en todo caso, el jefe del Ejecutivo tratará de establecer un plan de actuación. Está por ver, por ejemplo, qué ocurre con las cuentas de la Generalitat, intervenidas por Cristóbal Montoro ya antes de la aprobación del 155. El PSOE dijo ayer que deja esa decisión en manos del Gobierno. Lo que sí pedirá Sánchez a Rajoy es que además de imponer la ley, «empiece a hacer política».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos