Puigdemont reorganizará su Gobierno para afrontar el 1-O

Puigdemont y Junqueras llegaron ayer juntos al Parlamento catalán para la sesión de control. :: Q. García / efe
Puigdemont y Junqueras llegaron ayer juntos al Parlamento catalán para la sesión de control. :: Q. García / efe

Ratifica a Junqueras como responsable operativo de la consulta, pero el vicepresidente no quiere ser «sant procés»

CRISTIAN REINO

barcelona. El presidente de la Generalitat anunció ayer cambios en su Gobierno para ganar cohesión y formar un equipo más comprometido con el referéndum del 1-O. Carles Puigdemont prevé acometer antes de agosto una reorganización de funciones entre sus consejeros y en concreto podría concentrar en un solo miembro del Ejecutivo las competencias relativas a la consulta. Esta tarea podría recaer en Oriol Junqueras, que ya tiene asignada esta labor desde septiembre, pero que reclama que las responsabilidades sean colegiadas entre los miembros del gabinete. Él, desde luego, ya avisó que no tiene vocación de mártir ni de ser «sant procés».

El presidente de la Generalitat ejerció por primera vez su facultad para nombrar y destituir consejeros después de que el titular de Empresa, Jordi Baiget, mostrara sus dudas sobre la viabilidad del referéndum y expresara en público su temor a perder su patrimonio por culpa del proceso soberanista en caso de tener responsabilidades penales. Baiget no iba por libre. Expresó en voz alta lo que unos cuantos consejeros y dirigentes reconocen en privado en el sentido de que el proceso puede acabar en un callejón sin salida. Tesis a la que se sumó la presidenta de la Diputación de Barcelona y presidenta del consejo nacional del PDeCAT, Mercè Conesa.

Puigdemont cortó la cabeza a Baiget porque el proceso, ya de por sí complicado, no puede, a su juicio, permitirse discrepancias. Por ello, el presidente de la Generalitat avisó ayer a sus consejeros que hasta el 1-O puede haber más destituciones. «Ejerceré mi responsabilidad con todas las consecuencias», advirtió en una comparecencia extraordinaria en la Cámara catalana para explicar el cese de Baiget.

División en el gobierno

Además de las dudas expresadas por Baiget, Puigdemont tiene un Gobierno dividido. No solo porque haya un sector que ni pincha ni corta en lo que al proceso se refiere, sino porque el presidente catalán ha creado un gobierno paralelo para todo lo que tiene que ver con el 1-O. Luego están las luchas entre el PDeCAT y ERC. Unos y otros se miran de reojo y con recelo. De momento, nadie en el Ejecutivo catalán ha firmado documento alguno que le pueda perjudicar judicialmente. El referéndum está anunciado, pero no convocado, igual que la ley de la consulta, presentada en un teatro y no en sede parlamentaria.

En el fondo de la pugna, está la batalla electoral. El proceso soberanista podría haber saltado ya por los aires si no fuera porque nadie quiere cargar con el sambenito de traidor. Entre unos y otros se cruzan acusaciones de falta de compromiso con la ruptura, pero quien está llevándose el gato al agua, al menos eso dicen las encuestas, es Junqueras. Puigdemont le ofreció todo el poder sobre el referéndum, pero el líder de Esquerra lo rechazó, pues a cambio pedía la salida de dos consejeras y del secretario del Gobierno, cercano a Baiget.

Puigdemont devolvió ayer la patata caliente al republicano, al afirmar que tiene el encargo de hacer el referéndum desde septiembre. Públicamente le señaló como responsable y además le cargó con la mochila de no estar haciendo todos los deberes ya que la consulta carece aún de censo, urnas, papeletas, locales, interventores, junta electoral y funcionarios.

La reacción fue rápida. La Vicepresidencia y la Consejería de Asuntos Exteriores, lideradas por Junqueras y Raül Romeva, pedirán al Gobierno catalán en su reunión del próximo martes asumir la compra de urnas para el referéndum. Según fuentes del Ejecutivo catalán, como las competencias de comprar urnas corresponden a la Consejería de Gobernación dirigida por Meritxell Borràs, tienen que pedir en la reunión que se les ceda la competencia a ellos, a través de un acuerdo de Gobierno.

Más

Fotos

Vídeos