Puigdemont redobla la presión sobre Torrent para que permita su 'teleinvestidura'

Roger Torrent preside ayer la reunión de la nueva Mesa del Parlament. :: Alberto Estévez / efe/
Roger Torrent preside ayer la reunión de la nueva Mesa del Parlament. :: Alberto Estévez / efe

El expresidente de la Generalitat y dos de los exconsejeros huidos a Bruselas reclaman el voto delegado para la sesión de investidura

CRISTIAN REINO BARCELONA.

Roger Torrent ya siente la presión del cargo. Veinticuatro horas después de asumir la Presidencia del Parlament y de poner en marcha la duodécima legislatura catalana, Torrent experimentó ayer el peso de la responsabilidad. Sobre todo la que le empezó a trasladar Junts per Catalunya desde varios flancos con un único objetivo: apretarle para que permita la investidura a distancia de Carles Puigdemont, huido a Bruselas desde el 30 de octubre.

La sesión para la elección del nuevo presidente de la Generalitat no tiene aún fecha, pero tiene que producirse como máximo antes del 31 de enero. Queda una semana larga de infarto. Junts per Catalunya insistió ayer en que Puigdemont es el único candidato a la investidura y empezó a preparar el terreno. Y lo hizo presentando en el registro de la Cámara catalana la petición de Carles Puigdemont, Lluís Puig y Clara Ponsatí, los tres en Bruselas con una orden de detención, para que puedan participar en la investidura a través de la delegación del voto sin necesidad de desplazarse a Barcelona, pues serían arrestados. La Mesa de Edad admitió el miércoles esta posibilidad para los tres diputados encarcelados (Junqueras, Forn y Sánchez), lo que contaba con el aval del juez del Supremo.

Pero la situación de los tres exmiembros del Gobierno que permanecen en la capital belga (los dos de Esquerra aún no han aclarado sus intenciones) es distinta, y ni el Gobierno ni los partidos constitucionalistas están dispuestos a permitir su concurso. Esta es la primera patata caliente que tendrá que resolver Torrent en la reunión de la Mesa del Parlamento catalán de la semana que viene.

La nueva Mesa se reunió ayer por primera vez tras la elección del día anterior, aunque apenas entró en harina, según fuentes parlamentarias. El asunto espinoso de la investidura sobrevoló el ambiente, pero se tratará en próximas citas. Torrent, que en su estreno como presidente dejó un buen sabor de boca en los grupos de la oposición por su tono moderado y por su voluntad de marcar distancias respecto a su antecesora, deberá tomar la decisión que marcará su mandato.

Mientras llega ese momento, el presidente de la Cámara inició la ronda de contactos para proponer al pleno un candidato a la Presidencia de la Generalitat, pero evitó dar pista alguna sobre sus intenciones. «Si el candidato con más apoyos es Puigdemont tendremos que hablar de cómo afrontar la investidura», afirmó en Rac-1. Eso sí, evitó los detalles sobre cómo se haría esa elección. «No entraré en hipótesis porque esto corresponde valorarlo a la Mesa del Parlamento. Los letrados han dicho lo que han dicho y no entramos a valorar situaciones hipotéticas que aún no se han dado», añadió.

Aunque precisó que los «mecanismos son los que son». «Paso a paso iremos afrontando todas las situaciones que se den», dijo. Tras completar la ronda de conversaciones y si Puigdemont es quien reúne más apoyos, como así ocurrirá, el presidente del Parlamento autonómico tiene claro que deberá pasar a la fase de cómo afrontar la investidura, que podría preparar con el expresidente en Bruselas. «Veremos», dijo sobre este extremo.

Desde Junts per Catalunya, en cualquier caso, le presionan para que visite ya al exjefe del Ejecutivo catalán, pero no en su calidad de candidato a la reelección, sino como presidente de la Generalitat aún vigente. «Sería lo normal que la primera autoridad del país se reúna con el nuevo presidente del Parlamento», afirmó Elsa Artadi, mano derecha de Puigdemont en Junts per Catalunya, obviando que el cabeza de lista neoconvergente fue cesado tras la aplicación del 155.

Un gesto de Torrent

Los soberanistas buscan un gesto de Torrent en la línea de reconocer a Puigdemont como el jefe del Ejecutivo «legítimo» de Cataluña. Fuentes de la Presidencia de la Cámara precisaron, no obstante, que no está en la agenda de Torrent una visita a Bruselas, a pesar de que desde Ciudadanos cargaron con dureza contra el dirigente republicano, dando casi por hecho su viaje.

De momento, Torrent aguanta la presión que le tratan de trasladar sus socios. Si bien esta presión la sienten también en Junts per Catalunya ante la posibilidad de que el expresidente no pueda ser investido y tengan que buscan un plan B, lo que derrumbaría todo su discurso sobre la restitución del Gobierno legítimo. El exconsejero Josep Rull insistió ayer en el «o Puigdemont o Puigdemont», pero en la candidatura neoconvergente se vieron obligados a desmentir por primera vez una información que apuntaba a una posible marcha atrás del exalcalde de Girona para facilitar la formación de un gobierno.

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