Puigdemont reclama el espíritu del 92 para pactar la consulta

Asegura que con el consenso que existía hace 25 años hoy sería posible celebrar un referéndum acordado

R. C.

madrid. Carles Puigdemont se apropió para la causa independentista del espíritu de 1992, que permitió la celebración y el éxito hace 25 años de los Juegos Olímpicos de Barcelona gracias a la colaboración de las administraciones central, autonómica y municipal.

El presidente de la Generalitat señaló que, de mantenerse la voluntad de consenso que existió entonces entre los Ejecutivos de Felipe González y Jordi Pujol y el Ayuntamiento barcelonés dirigido por Pasqual Maragall, hoy se podría realizar un referéndum de autodeterminación pactado y no habría «obligado» al Gobierno catalán a emprender la vía unilateral.

Para Puigdemont ese ideal consiste en que «dos gobiernos sin reproches se ponen de acuerdo para un proyecto que trasciende una generación». El presidente catalán vino a responder con estas palabras a las declaraciones de Felipe VI del martes durante los actos de conmemoración Barcelona'92. Frente a quienes apuestan por la separación de Cataluña de España, el jefe del Estado puso los Juegos Olímpicos «como ejemplo de los éxitos que se pueden conseguir trabajando conjuntamente y en una misma dirección».

Coraje

Convertir el espíritu del 92 en una justificación secesionista no fue la única andanada que el presidente catalán mandó ayer al Gobierno de Rajoy, al que echó en cara «la ofensiva por tierra, mar y aire» contra la Generalitat. También tuvo palabras de agradecimiento para los nuevos cuatro consejeros de su Ejecutivo, de los que alabó su coraje por aceptar el cargo pese a las amenazas del Estado y el uso por su parte de «medios lícitos e ilícitos».

El presidente catalán también negó haber hecho purga alguna con los moderados de su Gobierno, como le acusa la oposición, e insistió en que los cuatro consejeros sustituidos decidieron por voluntad propia «dar un paso a un lado».

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