Puigdemont usa la polémica sobre Es Satty para atacar al Gobierno

M. SÁIZ-PARDO MADRID.

El destituido presidente de la Generalitat aprovechó las revelaciones sobre los contactos del CNI con el imán de Ripoll para lanzar nuevas andanadas contra el Gobierno central.

Carles Puigdemont colgó ayer una cadena de 'tuits' con motivo del tercer mes de los atentados de Barcelona y Cambrils. Al inicio era solo para recordar a las víctimas: «Lo más importante, las familias y los amigos de los afectados, que siguen en nuestras mentes y corazones». Pero pronto pasó al ataque a cuenta de la relación de los servicios secretos con Es Satty. «Hoy ha salido una información que confirma nuestras sospechas», tuiteó al tiempo que incluía uno de los artículos periodísticos sobre el asunto. «Es un hecho extremadamente grave», apuntó Puigdemont, quien aventuró que, no obstante, en «España seguro que no comporta ninguna dimisión ni querella ni prisión».

Las invectivas del expresidente catalán fueron más allá. Usando una foto de una comparecencia de prensa de los días de los atentados en la que aparecía él mismo, el entonces major de los Mossos Josep Lluís Trapero y el exconsejero de Interior Joaquim Forn, escribió: «Quiero agradecer de nuevo la tarea de todos (cuerpos de seguridad, médicos, voluntarios ...) y remarcar que aquellos que dirigieron de forma impecable (la gestión de los atentados), están hoy en prisión (Forn) y archivando papeles (Trapero) por no pasar por el tubo del 155».

Las relaciones entre los servicios antiterroristas del Ministerio del Interior y los Mossos ya fueron especialmente tirantes durante la investigación de los atentados, hasta el punto de que la policía autonómica impidió a los Tedax de la Guardia Civil colaborar en las pesquisas tras la explosión de la casa de Alcanar, en la que precisamente murió el imán que radicalizó a la célula yihadista.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos