El PSOE presiona a Ciudadanos para hacer presidente a Gabilondo

Sánchez y Rivera, en febrero del 2016 durante una de las reuniones que mantuvieron para formar gobierno. :: Ignacio Gil
/
Sánchez y Rivera, en febrero del 2016 durante una de las reuniones que mantuvieron para formar gobierno. :: Ignacio Gil

La formación de Rivera mantiene que apoyará al nuevo candidato del PP y retrasa la batalla por el Gobierno regional a las elecciones de 2019

M. E. ALONSO MADRID.

El PSOE quiere aprovechar la agonía de Cristina Cifuentes para asaltar el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Considera que su dimisión y su relevo por un candidato «limpio» ya no es suficiente y hay que intentar sacar al PP del Ejecutivo regional para «abrir un nuevo tiempo» sin sombras de corrupción. En ese afán regenerador cuenta con la connivencia de Podemos, que ayer presentó la caída en desgracia de Cifuentes como una venganza interna en las filas del propio PP de Madrid y generalizó una presunta trama «mafiosa» que recorre sin exclusión a todos sus principales dirigentes, pasados y presentes. «Le han enviado una cabeza de caballo», arguyó el secretario de Organización, Pablo Echenique.

La marcha forzada de la presidenta regional deja sin efecto la moción de censura de los socialistas y obliga ahora a convocar una sesión de investidura en un máximo de tres semanas para elegir a su sustituto al frente del Gobierno autonómico. Mientras el PP prepara el relevo, PSOE y Podemos aúnan fuerzas para no zanjar el escándalo con un mero cambio de cromos y proponer una candidatura alternativa que lleve a Ángel Gabilondo a la Puerta del Sol. Su apuesta es un Gobierno de carácter técnico, con consejeros independientes y de reconocido prestigio.

Pero la aritmética parlamentaria es insuficiente y para llevar a cabo sus planes necesitan del respaldo de Ciudadanos. De ahí que ambos partidos hayan iniciado una campaña de presión para forzar a Albert Rivera a reconsiderar su posición. Por el momento, la formación liberal ha frenado en seco sus expectativas. Sigue manteniendo que debe gobernar la lista más votada en 2015 y apremia al partido de Mariano Rajoy a buscar un candidato «limpio» entre sus filas para presidir la Comunidad de Madrid.

Pedro Sánchez sostiene que éste es un «caso de corrupción generalizada en el PP» Villegas ya ha mantenido una conversación con Martínez-Maillo para tratar la investidura

El secretario general del PSOE envió un mensaje a Rivera para pedirle que recapacite. «Esta no es una cuestión de un nombre», sino un «caso de corrupción generalizada en el PP», defendió. Pedro Sánchez emplazó al líder de Ciudadanos a una reunión ayer por la tarde, que no llegó a producirse. El político catalán, que asistió durante todo el día al debate de los vetos de la oposición a los Presupuestos de 2018, respondió al socialista que tras la caída de Cifuentes por la trama de la Universidad Rey Juan Carlos no había nada de que hablar.

El cambio para 2019

El líder centrista no se plantea ningún cambio de escenario y retrasa la mudanza en la sede de la Puerta del Sol hasta los comicios autonómicos de 2019, donde aspiran a ganar. «Nosotros -reconoció- ya tenemos las luces largas puestas en las elecciones y nuestro trabajo será proponer un proyecto distinto». Rivera está satisfecho con el papel jugado por su partido en toda la crisis política y no puedo ocultarlo. Se ha cobrado otra pieza de caza mayor, el segundo barón autonómico de los cinco que tiene el PP, pero sin asumir el desgaste que le ocasionaría empujar a la izquierda al poder. «Hemos conseguido lo que queríamos. Lo hicimos en Murcia, lo hicimos con Chaves y Griñán y lo hicimos con la senadora Barreiro» presumió Rivera en el Congreso.

Con el pacto de investidura roto, Ciudadanos quiere un gobierno de transición hasta la próxima cita con las urnas. Desde la dirección naranja recuerdan que las cuentas madrileñas ya están aprobadas y que, en este tiempo, apenas habrá que abordar negociaciones complejas. Insisten en que, a cambio de apoyar la investidura de un nuevo presidente del PP, no van a exigir la firma de ningún acuerdo nuevo, pero esperan que los populares no se alejen de las líneas marcadas en el que suscribió Cifuentes.

Sobre los presidenciables, en las filas naranjas prefieren no opinar y se limitan a pedir que «no esté incurso en ningún caso de corrupción» y que tampoco tenga «ningún máster inventado ni falsificado». Así se lo trasladó el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, al coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, en una breve conversación en los pasillos de la Cámara Baja. Los dos dirigentes fueron designados por sus respectivas formaciones para negociar la salida a la crisis en la Presidencia madrileña, que terminó ayer con la caída de Cristina Cifuentes acorralada por los escándalos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos