El PSOE incluye Cataluña en su argumentario para exigir la dimisión de Rajoy

La número dos del PSOE, Adriana Lastra, ayer en la sede del PSOE. :: b. puig / EFE
La número dos del PSOE, Adriana Lastra, ayer en la sede del PSOE. :: b. puig / EFE

La número dos del partido le acusa de «crear independentistas» pero matiza que los socialistas mantendrán su apoyo frente al desafío al Estado

PAULA DE LAS HERAS

Madrid. No es sólo que haya tenido que declarar ante la Audiencia Nacional sobre el 'caso Gürtel'. Dos días después de que Mariano Rajoy dejara claro que se siente en plena forma e ignorara de manera supina la petición de dimisión del PSOE en su balance de fin de curso, los socialistas volvieron a la carga con nuevos argumentos y apelaron a la «crisis territorial» y a Cataluña como otra de las razones por las que cabe exigir su renuncia.

La vicesecretaria general de partido, Adriana Lastra, fue la encargada de repetir el mensaje, pero trató de ponerlo en su justa medida. El PSOE cree que la «inacción» política frente al problema catalán, sumada a los problemas reputacionales que causa la corrupción y al hecho de que España «lidera los rankings europeos de desigualdad, precariedad y pobreza» son asuntos suficientemente consistentes como para invitar al presidente del PP a echarse a un lado «por dignidad». Lo que no quiere decir que vayan a cortar toda relación con él.

En su análisis del mes y medio de gestión de la actual dirección socialista antes de las vacaciones de verano, Lastra defendió, de hecho, que una de las grandes fortalezas del PSOE es su capacidad de mantener interlocución con los partidos de la oposición pero también de abordar cuestiones de Estado con el Gobierno, como se vio en la reunión que mantuvieron a principios de mes Mariano Rajoy y Pedro Sánchez.

«Nosotros, que hacemos una oposición de Estado -insistió la política asturiana- siempre vamos a respaldar al Gobierno frente al independentismo catalán». La promesa no es baladí, sobre todo, ahora que apenas quedan 60 días para el 1 de octubre, la fecha en la que el ejecutivo de Carles Puigdemont pretende celebrar el referéndum de autodeterminación. Pero coloca al principal partido de la oposición en una suerte de callejón sin salida y convierte su exigencia de dimisión en un brindis al sol.

Los socialistas insisten en que sólo presentarán una moción de censura si pueden ganarla y en estos momentos, a tenor de lo que ocurrió hace dos meses en la Cámara baja con la iniciativa impulsada por Podemos, no parece haber mayoría alternativa. Es más, ni siquiera hay tensión suficiente como para forzar a Mariano Rajoy a comparecer en un pleno extraordinario de agosto sobre 'Gürtel', como pretendían Sánchez y Pablo Iglesias. El PNV, que sería clave, no parece conmovido por el asunto y la presidenta del Parlamento, la popular Ana Pastor, no tiene ninguna intención de convocar una Diputación Permanente que resuelva la petición antes del próximo 24 de agosto.

Romper el blindaje

Al PSOE sólo le queda pues martillear con sus críticas para tratar de erosionar a un Rajoy que se siente blindado tras los Presupuestos, los últimos datos de caída del desempleo y las cifras de crecimiento económico. «Hace una semana le vimos en el banquillo como testigo pero puede acabar como imputado», llegó a aventurar Lastra. «Además, sabemos que una vez más mintió», dijo incluso, acusando al jefe del Ejecutivo de perjurio. Sobre Cataluña tampoco se anduvo con paños calientes. «Ha sido una máquina de crear independentistas -dijo-; entre él, Artur Mas y Carles Puigdemont no han movido un dedo para intentar solucionar la crisis».

Lastra reiteró la intención de su partido de activar a la vuelta del verano la 'Declaración de Barcelona', acordada por las ejecutivas del PSOE y el PSC, y de empezar a tramitar algunas de las iniciativas legislativas que en ella se apuntan, entre ellas, las que pretenden desarrollar esa parte del Estatuto de Cataluña bloqueada tras la sentencia del Tribunal Constitucional o las que hablan de pluralidad lingüística. «Buscaremos la triangulación con otras fuerzas políticas para poder dar una solución», dijo.

Sánchez pretende también implicar a los barones del partido en su estrategia y a partir de septiembre abrirá una ronda de contactos que le llevará a pisar todos los territorios. Aunque la agenda no está aún fijada, Lastra apuntó que probablemente el primer encuentro será con el extremeño Guillermo Fernández Vara, presidente del órgano territorial del partido, el Consejo de Política Federal.

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