El PSOE denuncia la estancia de Dastis en la Embajada en Quito

Alfonso Dastis interviene durante un acto en la Escuela Diplomática. :: Luca Piergiovanni / efe
Alfonso Dastis interviene durante un acto en la Escuela Diplomática. :: Luca Piergiovanni / efe

Los socialistas exigen que el ministro de Exteriores aclare las condiciones de su alojamiento en Ecuador en el marco de un viaje vacacional

N. VEGA MADRID.

El hospedaje del ministro de Asuntos Exteriores y su familia en la Embajada de España en Ecuador reabrió ayer el debate sobre el uso de medios públicos en los desplazamientos privados de los miembros del Gobierno. El PSOE anunció que esta misma semana registrará una batería de preguntas en el Senado para que Alfonso Dastis aclare las condiciones del viaje y cómo se está costeando sus vacaciones. Los socialistas barajan, además, incluir la controversia en el primer pleno de la Cámara alta tras el parón estival.

El portavoz del grupo en el Senado, Óscar López, apuntó ayer a la aparente gravedad de los hechos de confirmarse no sólo el alojamiento de Dastis en la legación diplomática, sino el uso de un coche oficial en el marco de un viaje que el departamento de Exteriores califica de «privado». Según la ley del alto cargo, el empleo de este tipo de vehículos debe estar siempre «vinculado con las obligaciones de desplazamiento derivadas del desempeño de las funciones» del representante público. Y al menos varios de los recorridos sí estaría sujeto a esta exigencia.

Desde el ministerio se informó que durante su estancia en Ecuador, Dastis aprovechó para reunirse y cenar con la canciller María Fernanda Espinosa, su homóloga en el país, y el ministro del Interior. También desayunó con el ministro de Turismo y almorzó con el alcalde de Quito. Además visitó lugares donde trabaja la cooperación española. Las mismas fuentes justificaron el uso «ocasional» del coche el tiempo que pasó en Quito «por razones de seguridad», como ocurre «en España», y sin generar ningún «gasto extraordinario».

El ministro y su familia habían sido invitados a hospedarse en la residencia del embajador, Carlos Abella y de Arístegui, en la escala de dos días de un viaje vacacional que tiene como último destino las islas Galápagos y que estaría sufragado, salvo el alojamiento de la etapa en Ecuador, por el propio Dastis. «En Quito sólo ha estado de paso», justifican en el departamento de Exteriores, que remarca que Dastis no ha cobrado dietas.

El secretario de Organización del PSOE, sin embargo, calificó ayer de «abusivo» recurrir a «bienes públicos» en «beneficio privado» y censuró «la normalidad» con la que, a su entender, los políticos españoles incurren en esta práctica. «Los cargos están llamados a una ejemplaridad», advirtió en declaraciones a Cuatro. «Si fueran conscientes de que esto es absolutamente impresentable, tomarían alguna precaución», criticó José Luis Ábalos.

También el secretario general de Podemos se sumó a las críticas de los socialistas. «A ver si al final la turismofobia va a ser no pagarte tus propias vacaciones», ironizó Pablo Iglesias en la red social Twitter.

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