Una próxima cita en julio en la Moncloa para confirmar una complicidad naciente

F. ITURRIBARÍA PARÍS.

Emmanuel Macron aceptó ayer la invitación que le cursó Pedro Sánchez para realizar su primer viaje a España este verano. La visita del presidente francés a la Moncloa tendrá lugar el 26 de julio antes de la reunión con el primer ministro portugués, Antonio Costa, sobre las interconexiones energéticas de la Península Ibérica con el continente europeo. «No dudo de que nos ayudará a España y Portugal y le he dicho que también es muy importante para impulsar las energías renovables limpias y la lucha contra el cambio climático», destacó el mandatario español.

La concertación de la cita madrileña reflejó el clima de entendimiento, sintonía y consenso reinante entre los dos líderes en su primera reunión oficial, que calificaron de fructífera en una comparecencia conjunta en la que dominaron las sonrisas y los gestos de naciente complicidad. En el almuerzo de trabajo, de más de dos horas en un salón y en el que se comunicaron en inglés, se abordaron las políticas de seguridad, defensa e industria a escala europea y también cuestiones bilaterales como la cooperación judicial y policial.

En la comparecencia conjunta, que fue su primera conferencia de prensa en el extranjero como presidente del Gobierno, Sánchez agradeció a Macron su colaboración para la acogida de los inmigrantes del buque 'Aquarius' que desembarcaron en el puerto de Valencia. También aprovechó el viaje inaugural de su agenda exterior para agradecer al jefe de Estado francés el apoyo brindado a la integridad territorial y a la soberanía de España en los «momentos críticos» registrados por la crisis de Cataluña.

Sánchez valoró que su coincidencia con el Rey y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, en la inauguración el viernes de los Juegos Mediterráneos evidencia la voluntad de intentar normalizar las relaciones.

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