Prisión al coronel salvadoreño inductor de la matanza de los jesuitas en 1989

Inocente Orlando Montano, a la izquierda, en una imagen de 2000, junto a Rene Emilio Ponce. :: e. romero/
Inocente Orlando Montano, a la izquierda, en una imagen de 2000, junto a Rene Emilio Ponce. :: e. romero

Orlando Montano, exjefe de Seguridad, fue extraditado por Estados Unidos y será juzgado por la muerte de Ellacuría y otros cuatro españoles

MATEO BALÍN MADRID.

El coronel y exviceministro de Seguridad salvadoreño Inocente Orlando Montano, de 76 años, ingresó ayer en la prisión madrileña de Soto del Real tras ser extraditado por la Justicia estadounidense por su presunta participación en el asesinato de seis jesuitas, cinco de ellos españoles (entre ellos Ignacio Ellacuría), su asistenta y la hija menor de ésta en noviembre de 1989 en la Universidad Centroamericana de El Salvador.

El considerado inductor del plan para matar a los religiosos hace 28 años se equivocó al pensar que podría escapar en Estados Unidos de la orden de busca y captura dictada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, junto a otros 19 civiles y militares salvadoreños. La justicia norteamericana ordenó su detención en 2011, tras ser condenado por fraude inmigratorio, pero no le dejó en libertad pendiente de la entrega a España, aprobada por la Corte Suprema de Estados Unidos hace dos semanas, convirtiéndose así en el militar extranjero de mayor rango en haber sido extraditado por violaciones de derechos humanos.

El coronel Montano, que llegó a España el miércoles y ayer ingresó en prisión incondicional a la espera de juicio que se podría celebrar en la primavera de 2018, participó presuntamente en las reuniones donde se planificó el asalto a la universidad en la que fueron asesinados los padres jesuitas Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno, Amado López, y Joaquín López y López, su empleada de hogar Julia Elba y su hija de 15 años, Celina Ramos.

Montano, cuyo estado de salud es muy precario -sufre diabetes y fue operado de cáncer de vejiga- está procesado por los delitos de asesinatos terroristas y crímenes de lesa humanidad, vigentes en el momento de los hechos.

Frente Farabundo Martí

El militar fue uno de los líderes de la Tandona, una asociación de 20 oficiales reconocida internacionalmente por ser un grupo cerrado de militares que ocupaba todos los puestos clave del Ejercito y el Gobierno salvadoreño, y temida por anteponer los negocios personales de sus miembros a los intereses del Ejecutivo o la propia institución militar.

Además, según el juez Manuel García-Castellón, tenía a su cargo Radio Cuscatlán, emisora oficial del Estado salvadoreño desde el 11 de noviembre de 1989, que difundió, días antes de los asesinatos, amenazas de muerte contra el rector de la UCA, Ignacio Ellacuría, y los jesuitas de esa Universidad, a los que se acusaba de ser terroristas y «cerebros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional» (guerrilla revolucionaria de izquierda creada en los setenta).

Con motivo de la llamada «ofensiva final» de este grupo, Montano participó en las reuniones celebradas el 15 de noviembre de 1989 en la Escuela Militar y en los Cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor de la Fuerza Armada, donde «se adoptaron medidas urgentes como el asesinato de civiles de gran relavancia intelectual y política cuando el coronel Emilio Ponce da la orden a Guillermo Alfredo Benavides de asesinar al padre Ignacio Ellacuría y asegurarse de no dejar testigos, y hacer uso para ello de siete hombres del comando del Batallón Atlacatl (el grupo de élite antiterrorista acuartelado en San Salvador desde el 13 de noviembre).

La declaración indagatoria para comunicarle a Montano su procesamiento se celebrará este lunes y el juez le impuso además una fianza civil de 3,2 millones de euros para asegurar las responsabilidades pecuniarias en caso de una condena.

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