PPRajoy, ante el reto de frenar la expansión de Ciudadanos

Mariano Rajoy. :: efe/
Mariano Rajoy. :: efe

NURIA VEGA

madrid. No es que el PP tema que los resultados en las elecciones catalanas sean extrapolables al resto de España. La marca a nivel nacional es más resistente que en los territorios con reivindicaciones nacionalistas. Pero los populares sí observan con preocupación que Ciudadanos pueda salir impulsado del 21-D. Aseguran los asesores del Gobierno que en política existe un intangible, el estado de ánimo, que puede impulsar a un partido a la victoria o dificultar su avance electoral. Y si se confirman los vaticinios, Albert Rivera podría estar en mejores condiciones para desafiar a Mariano Rajoy en el centroderecha.

El presidente del Gobierno ya ha previsto que la carrera sea de largo recorrido. No tiene intención de convocar elecciones generales hasta junio de 2020, lo que puede relativizar los éxitos o derrotas a más de dos años vista. Pero hay algunas tendencias a analizar en la sede del PP en la calle Génova. Más trascendente que el retroceso que auguran los sondeos en Cataluña -entre tres y seis escaños menos- es que el 46% de los votantes de Xavier García Albiol en 2015 esté dispuesto a apostar ahora por Ciudadanos. El dato está incluido en el estudio preelectoral del CIS. Pero este organismo, además, recogió en su barómetro de octubre que el 10,4% de los españoles que votaron a Rajoy en los últimos comicios generales escogería ahora la papeleta de Rivera.

Fuentes del PP ponen en cuarentena el progreso de Ciudadanos. En Cataluña entienden que varios elementos favorecen al partido liberal. En primer lugar, creen que como primera fuerza de la oposición le resulta más fácil reivindicar el voto útil. Pero, además, los populares interpretan que desde la consulta secesionista del 9 de noviembre de 2014 pagan las consecuencias de haber trasladado una imagen de tibieza frente al independentismo.

El PP confía en que el ascenso de los liberales sea coyuntural y no refuerce a Rivera en el centroderecha

A nivel nacional, en cambio, se aferran a la maldición de Ciudadanos, que siempre sale mejor parado en las encuestas que en las urnas. El PP ha activado por ello una campaña en la que reivindica la capacidad gestora de Rajoy, que enfatizará en el tramo final de la campaña, su decisión de aplicar el artículo 155.

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