Los populares adquieren tono de oposición para no ceder terreno a Ciudadanos

Hernando advierte a Sánchez de que gobernará con el Senado «absolutamente en contra»

N. VEGA MADRID.

Antes incluso de que el Congreso aprobara la moción de censura contra Mariano Rajoy, el PP estrenó un tono bronco de oposición con el que salió a marcar territorio. Rafael Hernando subió a la tribuna para reprochar que el PSOE se apoye «en los viejos amigos de ETA», Bildu, y en «los golpistas» de Cataluña, PDeCAT y Esquerra, para llegar a la Moncloa; advirtió a los socialistas de que gobernarán con el Senado «absolutamente en contra»; censuró la falta de «palabra» del PNV; y cargó contra Albert Rivera por entender que su «deslealtad» ha «allanado» el camino a Pedro Sánchez.

El grupo parlamentario popular asumió ayer como pudo la caída del Gobierno de Mariano Rajoy. Pero los más indignados por la «injusticia» de entregar la Moncloa al PSOE en mitad de la legislatura, se revolvieron contra Ciudadanos. Socio hasta ahora; rival, siempre.

Algunos diputados reconocieron que de cómo emprenda el PP su renovación interna dependerá el poder hacer frente en condiciones a los liberales en el centro derecha. La intención de los populares es ir «a por todas» ahora que ya no tienen que ser cuidadosos con su aliado en la Cámara baja, y buena parte del grupo en el Congreso cree que Ciudadanos tiene «todas las papeletas» para «convertirse en irrelevante».

Entienden que el hecho de haber sido «expulsados» del Ejecutivo les confiere cierta ventaja. «Las formas hacen que nuestra gente se reagrupe y vuelvan los desencantados», sostienen fuentes del PP. Según la dirección, ayer ya se registraron nuevas afiliaciones.

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