Podemos se queja de la lentitud socialista para crear grupos de trabajo

Dos semanas después del acuerdo entre Sánchez e Iglesias, los dos partidos aún no han convocado ninguna de las reuniones previstas

ANDER AZPIROZ

madrid. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias acordaron hace dos semanas crear grupos de trabajo conjuntos para explorar la colaboración parlamentaria entre las formaciones que lideran. No obstante, aún no se ha producido ningún encuentro, una situación que Podemos ya no oculta que le incomoda. La idea del partido morado era ponerse a colaborar de inmediato, incluso la semana pasada anunció su intención de presentar a los socialistas una propuesta alternativa al techo de gasto que se votará hoy.

Según señaló ayer Pablo Echenique, su formación está preparada para iniciar las conversaciones. «Estamos esperando a que el PSOE nos diga cuándo le viene bien. Esperamos que sea esta semana», afirmó el secretario de Organización con un evidente tono de malestar, si bien a continuación opinó que no cree que los socialistas les estén «dando largas». Eso sí, desde Podemos se espera que el PSOE les ofrezca una explicación del por qué tanta demora para empezar a ponerse a trabajar. Aunque no se hayan conformado aún los grupos, Echenique sí valoró de forma positiva la fluida comunicación que existe entre las portavoces en el Congreso Irene Montero y Margarita Robles o entre los responsables económicos Nacho Álvarez y Manuel Escudero.

La dificultad para poner en funcionamiento los grupos de trabajo evidencia la difícil relación entre PSOE y Podemos, quienes ahora tratan de abrir una nueva etapa bilateral tras dos años en los que han competido por la hegemonía de la izquierda. Según acordaron los líderes de ambos partidos, estas negociaciones en la Cámara baja deberán tratar la pobreza infantil, las pensiones, las relaciones laborales o las políticas de igualdad.

La intención de Podemos es que sirvan como base para construir un programa sobre el que articular una mayoría alternativa al Ejecutivo del PP, cuyo último paso sería la presentación de una nueva moción de censura. El PSOE, en cambio, no quiere ni oír hablar de una iniciativa como la protagonizada por Pablo Iglesias el pasado junio. La idea de Ferraz es socavar al Gobierno y sus políticas por la vía de las iniciativas parlamentarias. Ahí es donde cobra importancia el trabajo de los grupos con Podemos, aunque, a tenor del retraso para ponerlos en marcha, tampoco parecen ser la principal prioridad socialista.

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