El PP pide que Susana Díaz declare como testigo en el juicio de los ERE

CECILIA CUERDO

sevilla. La acusación popular que ejerce el PP revolucionó ayer el juicio de la pieza política de los ERE al solicitar la comparecencia como testigo de la presidenta andaluza, Susana Díaz. El argumento es que, al ser consejera de Presidencia durante la etapa de José Antonio Griñán, tuvo que tener «un amplio conocimiento» de los hechos fraudulentos; que, además, fue entonces cuando se modificó el sistema de concesión de ayudas; y que desde ese departamento se convalidaron las prejubilaciones ya concedidas y que quedaban pendientes de pago.

La petición del PP, tachada por la Junta de Andalucía de intento «ridículo» de aprovechar un proceso judicial, busca no solo la foto de los tres últimos mandatarios andaluces en la sala de juicios por el escándalo de los ERE, sino que además apunta a la cabeza del actual Ejecutivo autonómico al pedir también la comparecencia como testigo de su vicepresidente. Manuel Jiménez Barrios fue, además, alcalde de Chiclana de la Frontera, Cádiz, cuando se recibió una ayuda de 24.000 euros, concedida bajo el sistema cuestionado de transferencia de financiación, para una feria de muestras. El caso fue investigado, pero finalmente se archivó al comprobarse que el convenio de concesión había sido anulado y el dinero estaba devuelto. Asimismo, el PP pide conocer el testimonio de la exconsejera de Presidencia Mar Moreno, a quien el Tribunal Supremo apartó de la causa.

El juicio contra 22 ex altos cargos del Ejecutivo andaluz afronta así las dos sesiones de cuestiones previas tras el parón navideño. Las primeras jornadas celebradas en diciembre evidenciaron que las partes no van a dejar pasar ni una. En este sentido, las defensas solicitaron ayer la exclusión del proceso de Manos Limpias, presente como acusación particular, por la investigación por extorsión que lleva a cabo la Audiencia Nacional sobre este sindicato.

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