Las palabras del rey sobre Gibraltar son puntualizadas por Theresa May

Los Reyes junto al príncipe Harry, ayer en la Abadía de Westminster, donde tuvo lugar un homenaje a los caídos. :: afp
Los Reyes junto al príncipe Harry, ayer en la Abadía de Westminster, donde tuvo lugar un homenaje a los caídos. :: afp

El viaje de estado de los Reyes culmina hoy con encuentros con científicos y una visita a Oxford

IÑIGO GURRUCHAGA

londres. El discurso del rey Felipe VI en el Parlamento fue bien recibido por los medios británicos que cubrieron el viaje de estado en sus ediciones de ayer y por la primera ministra, Theresa May, pero la mención del monarca sobre su confianza en que los gobiernos de Londres y Madrid avancen en la búsqueda de una «fórmula satisfactoria para todos» no ha sido acogida con la misma ecuanimidad.

El Rey almorzó ayer con May en Downing Street, en presencia del ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, y del británico a cargo de la salida de la Unión Europea, David Davis. Las palabras posteriores de los portavoces de la primera ministra no mencionaron Gibraltar y eran prolijas en la descripción de la situación actual de las relaciones hispano-británicas sin ofrecer ninguna novedad al discurso del Rey; tampoco en las referencias al 'brexit'.

Pero una declaración de la misma portavocía unas horas antes puntualizaba el contenido del discurso tras elogiarlo. «Damos la bienvenida al cálido discurso del rey Felipe». Tras este comienza a llegar la puntualización: «Aunque el de Gibraltar sea un asunto en el que no estamos de acuerdo, nuestra posición es clara: la soberanía de Gibraltar no está abierta a la discusión. La población de Gibraltar ha expresado de manera repetida y abrumadora su deseo de permanecer bajo soberanía británica y lo respetaremos. Ahora que abandonamos la UE, estamos comprometidos a trabajar con nuestros socios para llegar a un acuerdo que funciona para Reino Unido y la UE y el resto de sus miembros, incluyendo a España. Y ese acuerdo debe servir también a Gibraltar».

LA CLAVE Solo los medios nacionalistas y de la derecha mostraron su desacuerdo con el discurso

Esas palabras del portavoz de la primera ministra -exeditor político del 'Daily Mail', un diario de línea muy nacionalista y partidaria del 'brexit'- parecen responder a las iras expresadas por el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y por el diputado conservador Andrew Rosindell, que tuvieron especial resonancia en los periódicos populares de extrema derecha en Reino Unido, como el 'Mail' o 'The Sun'.

Rosindell, que amenazó con abandonar la Galería Real durante el discurso de Felipe VI si sus palabras sobre Gibraltar no le gustaban, afirmó después que las que pronunció el monarca español eran «inapropiadas», por referirse a la cuestión gibraltareña, que Rosindell, como Picardo, consideran que es una cuestión absolutamente británica en la que España no debe interferir.

El comunicado de Downing Street indica, en cambio, que el 'brexit' ha de resolverse de una manera favorable a Gibraltar y es en esa negociación donde las tensiones sobre la frontera, el movimiento de personas y la regulación fiscal en el Peñón se verán en los próximos meses.

Pero la visita de Estado de los Reyes no tiene una resonancia política especial y la jornada de ayer estuvo dedicada al desarrollo de relaciones comerciales. Felipe VI acudió a un desayuno y foro de empresarios británicos y españoles, con presencia de grandes y pequeñas firmas implantadas en ambos países y Felipe y Letizia acudieron en la noche a una cena de gala en el Guildhall, la sede ceremonial del Ayuntamiento de la City de Londres.

En la Abadía de Westminster presentaron una ofrenda en la tumba del soldado desconocido y visitaron el santuario, situado tras el altar, donde se encuentran las tumbas de Leonor de Castilla y de su marido, el rey inglés Eduardo I. El jefe del Estado español se dirigió después a unos 500 miembros de la comunidad hispana en el Reino Unido reunidos en la embajada en Londres, donde reiteró la simpatía por las peticiones de que se ofrezca seguridad a los residentes españoles afectados por las incertidumbres del 'brexit.

El viaje culmina hoy con encuentros de los Reyes con científicos españoles que trabajan como investigadores en Reino Unido y con una visita a la Universidad de Oxford, donde el colegio de Exeter, que cumple 700 años, será el símbolo de las relaciones culturales entre ambos países.

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