La oposición marca un gol al Gobierno en su batalla por cambiar la regla de gasto

Alberto Garzón y Pablo Iglesias conversan ayer en el Congreso de los Diputados. :: zipi / efe/
Alberto Garzón y Pablo Iglesias conversan ayer en el Congreso de los Diputados. :: zipi / efe

El Congreso tramitará una proposición de ley de Podemos para que los ayuntamientos no vean limitada su gestión

PAULA DE LAS HERAS

Madrid. No está escrito aún que los grupos de la oposición vayan a ser capaces de ponerse de acuerdo para cambiar los criterios de aplicación de la regla de gasto para los ayuntamientos, pero de momento ayer se granjearon una victoria moral sobre el Gobierno. El Congreso tramitará una proposición de ley de Podemos que persigue el objetivo largamente reclamado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Ahora quedan por delante meses de negociación.

La sensación de triunfo en la formación de Pablo Iglesias, pero también el PSOE -que ha hecho de este asunto una de sus banderas- es doble porque en lo que va de legislatura han visto cómo su propósito de aprovechar la minoría parlamentaria del PP para enemendar sus políticas más restrictivas chocaba con el derecho de veto del Gobierno a iniciativas que supongan «aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios».

En total, según los socialistas, el Ejecutivo ha impedido por esa vía el debate de 44 proposiciones de ley de la oposición con contenido «social». «Tantas como las vetadas por el conjunto de los Gobiernos anteriores en cuarenta años de democracia», dijo Iglesias. Este caso es una excepción, pero involuntaria. La revisión de la regla que impide a los gobiernos locales aumentar el gasto por encima de una tasa referenciada a la previsión de crecimiento del PIB se discutirá en la Cámara baja sólo porque el veto gubernamental llegó al registro del Congreso con cuatro minutos de retraso.

Asumido el error, el Ejecutivo trató hasta el último momento de convencer al PNV de que vote hoy en contra de la proposición de ley de Podemos apelando a su compromiso con los últimos Presupuestos Generales del Estado, pero la portavoz nacionalista en el debate de toma en consideración, Idoia Sagastizabal, anunció que, aunque presentará enmiendas al texto, apoyará su tramitación. Lo mismo dijo la socialista Susana Sumelzo. «No nos gusta el planteamiento de la propuesta -advirtió a Iglesias- pero queremos convertirla en una oportunidad para dar respuesta a la reivindicación de los ayuntamientos».

Superávit

A sus votos se sumarán los del PDeCAT, ERC, Compromís, EH Bildu y Nueva Canarias. Sólo Ciudadanos, que no obstante estaría de acuerdo con interpretar la regla de gasto de modo menos restrictivo de lo que en la actualidad establece la ley, votará junto al PP porque considera que lo que pretende Podemos es «desmantelar todo el aparato necesario para cumplir con la estabilidad presupuestaria».

La iniciativa presentada por el partido de Iglesias propone que la regla de gasto no se aplique a aquellas corporaciones locales que tengan superávit «o equilibrio presupuestario», mantengan un nivel de endeudamiento inferior al 110 % de los recursos corrientes y tengan un plazo de pago a proveedores inferior a los 30 días.

Es una reivindicación que casa con las reclamaciones de la FEMP y de los socialistas, pero, además, Podemos quiere derogar el artículo que permite a Hacienda imponer medidas coercitivas a las administraciones que no presenten o inclumplan los planes económicos-financieros o los planes de reequilibrio. Algunos grupos de la oposición creen que es una medida 'ad hoc' para el Ayuntamiento de Madrid, gobernado por Manuela Carmena y recientemente intervenido. «Entre la barra libre que ustedes plantean y la ley seca de Montoro hay un planteamiento responsable», alegó la portavoz del PSOE.

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