La ofensiva 'sanchista' por el control de los territorios sufre un primer revés

Susana Díaz, el pasado sábado, a punto de comparecer ante los militantes tras ser proclamada candidata única a liderar el PSOE andaluz. :: e. p.

Ximo Puig se impone con rotundidad en la recogida de avales el mismo fin de semana en el que Díaz se confirma como candidata única en Andalucía

PAULA DE LAS HERAS MADRID.

La ofensiva no reconocida del actual equipo de Pedro Sánchez para hacerse con el control del partido en todos los territorios sufrió este fin de semana un primer revés. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, se impuso de manera rotunda a su rival, el alcalde de Burjassot, Rafa García, en la recogida de avales para las primarias que celebrará el PSPV el próximo día 16. El alcance del tropiezo está aún por ver, pero de momento ha insuflado cierto ánimo a los barones temerosos de una venganza por haber impulsado primero la caída del secretario general en el mes de octubre pasado y por haber apoyado después a Susana Díaz en la carrera por el liderazgo del partido.

Lo habitual es que los avales sean un buen termómetro para medir el respaldo de cada uno de los aspirantes. Lo fue incluso en el reciente proceso federal. Aunque Díaz superó a Sánchez, su escaso margen de ventaja, tras haber puesto a trabajar a todo el poder orgánico del partido a pleno rendimiento, fue muy revelador. Otra cosa es que pocos imaginaran que la victoria del apartado líder fuera a ser tan rotunda. Y eso es lo que lleva a los viejos del lugar a la cautela. «Fácil no hay nada, pero yo creo que Ximo está ahora más fuerte que hace unas semanas», decía hace unos días un veterano conocedor de las entrañas del PSOE.

Los representantes de la candidatura de Puig - el presidente de la Diputación de Valencia y coordinador de la campaña, Jorge Rodríguez; el representante y alcalde de Mislata (Valencia), Carlos Fernández Bielsa, y la consejera de Sanidad, Carmen Montón (que apoyó a Sánchez en la batalla federal)- entregaron ayer en la sede del partido 8.120 firmas de militantes a favor de su candidatura. Los de Rafael García, 4.600. Es una cifra en absoluto desdeñable si se tiene en cuenta que el mínimo necesario era de 1.800 avales. Pero así y todo es sólo algo más de la mitad de lo logrado por el presidente de la Generalitat.

Lo que ocurra en la Comunidad Valenciana y en Extremadura, dos de las federaciones que celebran primarias el 16 de julio, junto a Cantabria, es para muchos una referencia importante. Creen que será determinante para que el 'sanchismo' se lance o no a presentar también alternativa en las elecciones internas de Aragón y Castilla La-Mancha, que ya tendrán lugar a la vuelta del verano.

Aunque durante el Congreso Federal el secretario general dio a entender al toledano Emiliano García-Page que no tendría rival, nadie las tiene todas consigo. Y, por su parte, el presidente de la Diputación General de Aragón, Javier Lambán, sopecha que Susana Sumelzo, diputada del 'no', quiere intentarlo.

Caso clave

El proceso valenciano es especialmente relevante porque es la tierra del actual secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos y, por más que oficialmente la dirección federal se desvincule de los candidatos que plantan cara a los barones («¿qué vamos a hacer, prohibir que se presenten?», alegaba hace unos días el portavoz, Óscar Puente), la lectura se hará en esa clave. Los críticos, de hecho, replican: «¡Qué casualidad que no se presenta nadie contra Luis Tudanca en Castilla y León o María Chivite en Navarra! No será porque hayan demostrado que pueden ganar al PP...».

En privado, sí hay en Ferraz quien admite, además, su interés en tener líderes territoriales alineados con su «idea de partido», aunque eso suponga mover la silla a quienes gobiernan en sus comunidades autónomas (en el caso de Puig, por primera vez tras 22 años de hegemonía del PP). Alegan que la bicefalia no está vetada en los estatutos y que siempre se puede reconocer al removido con el cargo honorífico de presidente de la federación que ahora encabeza.

Con todo, muchos cuadros medios que apoyaron a Sánchez en su reconquista remarcan que en las primarias regionales las claves son otras y que no actuarán contra sus líderes. Donde más fácil tiene el 'sanchismo' la batalla es en Galicia, que ahora está en manos de una gestora; en Asturias, donde la vicesecretaria general, Adriana Lastra, apoya al alcalde de Laviana, Adrián Barbón, y, a tenor de los avales, en Cantabria, donde la actual secretaria general, Eva Tezanos, se ha visto superada por Pablo Zuloaga.

En el resto, el tiempo dirá. Y desde luego, en Andalucía seguirá reinando, aun con el ego dolorido, Susana Díaz, que es ya oficialmente candidata única al congreso que el PSOE andaluz celebrará el último fin de semana de juio.

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