«No hay ningún otro candidato que pueda garantizar un partido unido»

Pablo Casado, durante la entrevista, en su despacho de candidato en la sede nacional del PP. :: josé ramón ladra/
Pablo Casado, durante la entrevista, en su despacho de candidato en la sede nacional del PP. :: josé ramón ladra

El exvicesecretario de Comunicación se siente «heredero» de la generación de Aznar y Rajoy y aspira a aunar el centroderecha bajo las siglas del PP

NURIA VEGA / RAMÓN GORRIARÁN MADRID.

Pablo Casado (Palencia, 1981) cree que a su generación le ha llegado la hora de «asumir responsabilidades» y apuesta por recuperar las señas de identidad del PP: «defensa de la libertad, la unidad de España, las víctimas del terrorismo, la honestidad y la familia».

-Hay quien sospecha en el PP que hace mucho que usted tenía pensado optar a la sucesión.

-Sí, exactamente desde la comida del domingo (17 de junio) hasta el día siguiente.

-¿No ha sido siempre una de sus ambiciones?

-Fue algo del fin de semana. Y ahora me alegro de haber dado el paso, porque si yo no estuviera, no habría una vía que evitara la fractura absoluta del partido. Y un partido que es de parte, es un partido perdedor.

-¿Ni Soraya Sáenz de Santamaría ni María Dolores de Cospedal pueden garantizar la unidad del PP?

-Bueno, yo he vivido estos últimos diez años lo que habéis vivido vosotros. Sí puedo decir que mi candidatura no es de ninguna familia, territorio o generación. Es una candidatura para recuperar 11 millones de votos. Y para eso hay que hacer una unión del partido, también con su pasado, y una operación de ensanchamiento del espacio electoral.

-¿Reconstruir el centroderecha, como dijo José María Aznar?

-Bueno, una reconstrucción del espacio como se hizo en el 89, que estaba Aznar y también Rajoy. Esa generación ha sido extraordinaria. Y lo que digo es que me siento heredero de esa generación.

-Dicen que cuenta usted con el apoyo del entorno de Aznar.

-Si Aznar lleva fuera de la política muchísimos años... Yo quiero ser el candidato de las bases, no de los notables. He sido jefe de Gabinete de Aznar y portavoz de Rajoy. Y me honra. Hay gente que ha sido ministra con Aznar o alcalde y reniega de él. Pues problema suyo. Yo no reniego ni de uno ni de otro. Estoy tremendamente orgulloso.

-Pero se centra en la lucha contra ETA, en la «España de los balcones» o en recuperar figuras como la de María San Gil. ¿Se parece su proyecto más al de Aznar?

-No, la España de los balcones es un movimiento reciente y transversal. Es la apelación al liderazgo social. Yo no aspiro a presidir un partido que comente lo que ocurre, sino que diga lo que tiene que ocurrir.

-¿Y hasta ahora el PP ha comentado lo que ocurría?

-Yo mismo. He sido portavoz, leal portavoz. El que ha bajado a las ruedas de prensa cuando perdíamos elecciones. Cuando se ganaba, bajaban otras personas. He sido el que ha ido a la televisión cuando había casos de corrupción para defender al partido de personas que ni siquiera había visto en mi vida. Por eso, pondero y soy indulgente con lo que hemos hecho en el Gobierno. Pero si hemos perdido 3 millones de votos, hay que ser autocrítico.

-¿Ha faltado contundencia en Cataluña o la política antiterrorista?

-Todas las cosas que voy a decir, las he dicho siendo portavoz. Yo no estaba de acuerdo con los beneficios penitenciarios a etarras como Bolinaga. No estaba de acuerdo con ser simpáticos y hacer 'operaciones diálogo' con independentistas. He dicho que hay que recuperar el delito de sedición impropia, el de convocatoria ilegal de referéndum y el recurso previo de inconstitucionalidad. Que tenemos que tener un partido en el que se sientan representadas las víctimas del terrorismo.

-¿Es compatible con haber defendido la política del Gobierno?

-Es que hemos hecho una labor en circunstancias muy complicadas. Pero también digo que hay cosas que podríamos no haber hecho, como paralizar la reforma educativa. ¿Por qué teníamos que llegar a un pacto educativo? ¿Por qué la izquierda puede reformar España y nosotros no podemos contrarreformarla?

-¿Por falta de mayoría?

-Bueno, es que con mayoría absoluta no hicimos contrarreformas que podíamos haber hecho.

-Algunas reformas se hicieron.

-¿Cuál?

-Por ejemplo, la llamada ley mordaza, la de seguridad ciudadana.

-Es una ley que está muy bien. Hemos hecho leyes muy buenas, las macroeconómicas me parecen estupendas.

-¿Quiere decir que fue un Gobierno poco ambicioso?

-No, salvó a España de un rescate. No nos ha dado tiempo o no nos han dejado o no tuvimos la información suficiente para afrontar ciertas cuestiones. Por ejemplo, en Cataluña la 'operación diálogo' fue un fracaso. Es evidente, nadie lo niega. El 155 había que haberlo aplicado antes.

-¿Y esto lo ha hablado con la exvicepresidenta del Gobierno, que estaba a cargo de este asunto?

-No, yo no estaba en el Consejo de Ministros. Cada uno tiene que ser consciente de sus responsabilidades.

-En el PP se dice que usted en términos de 'marketing' puede ser el factor sorpresa.

-Yo veo candidaturas que son más sorpresa que yo, porque llevaban varios años sin pisar una sede. Yo me las he recorrido todas.

-¿Está hablando de Santamaría?

-No. Digo que de recorrer sedes y dar la cara nadie me da lecciones. O de patearme mi comunidad, Madrid, que estas navidades fui a 20 cenas.

-¿Entonces cabe pensar que puede tener el apoyo de determinadas direcciones provinciales o locales?

-No, yo quiero tener el apoyo de las bases. Decía usted que esta campaña parece que ha sido premeditada. Claro, eso de tener cientos de móviles a los que has estado cuidando durante tres años como portavoz te permite actuar rápido. Yo no tengo a nadie que esté haciendo llamadas en mi nombre ni tengo a ningún exministro que pueda ir a una sede en mi nombre.

-Ha hablado de «presiones a cargos» en estas primarias. ¿De qué actuaciones tiene constancia?

-Lo que pido es que se deje votar en libertad, que a nadie se le diga «me vas a votar porque yo te he puesto» o «tienes que decir que esta provincia es nuestra».

-Si es esto es así, es grave. ¿Por qué no lo han puesto en conocimiento de la Comisión Organizadora?

-Porque yo no voy a delatar a una persona que tiene miedo de perder su trabajo. Y, por eso, he dicho que yo estoy dispuesto a perder el mío si no gano y que voy a por todas. Yo no quiero ser ni secretario general ni candidato a ninguna institución con candidaturas que no representen a la totalidad del partido.

-En caso de perder, ¿cierra la puerta a ser candidato en las elecciones autonómicas y municipales?

-Sí, porque creo que el partido tiene que salir con un proyecto unido y, de los que se han presentado, no hay ningún otro candidato que pueda garantizar un partido unido.

-¿Le han ofrecido cargos a cambio de que se integre en otra candidatura?

-Yo he leído que se me ofreció integrarme en candidaturas.

-¿Y es cierto?

-Imagino que será cierto.

-¿Pero le llegaron ofertas?

-He desmentido que yo quiera los cargos que me puedan ofrecer. No estoy aquí por un plato de lentejas.

-Y si no gana, ¿se retirará?

-No concibo otra alternativa que ganar. Lo que sí que puedo decir a la gente que ha tenido la valentía de, a pesar de todo, apoyar este proyecto, es que cualquier decisión mía pasará por que se les respete y se les ponga en el lugar que merecen. No seré quien pida un puesto para mí.

-¿Y si se lo dan?

-Pues diré que hay gente mucho mejor que yo en mi candidatura para recibirlo. Quiero hacer del PP la plaza mayor de España, no una corrala de intrigas.

-¿Le puede restar el caso de su máster o el haberse sacado buena parte de la carrera en pocos meses?

-Más le gustaría a alguno. Yo creo que he dado ya demasiadas explicaciones. No muchas, demasiadas.

-¿Puede dar garantías de que no tendrá problemas judiciales?

-Es que si yo tuviera alguna duda, no me habría presentado a este congreso. Sé cómo se las gastan algunos en los procesos internos.

-¿Se considera favorito?

-Creo que vamos a ganar. Me consta que soy el candidato que menos le gusta a la izquierda y más preocupa a Ciudadanos.

-Ha estado en el aparato del partido. ¿Por qué no se depuró el censo de militantes?

-No era mi responsabilidad. Puedo hablar de cómo han ido las redes sociales o de qué presencia hemos tenido en los medios de comunicación.

-¿La dirección no es solidaria?

-Estoy convencido de que a la ministra de Sanidad no le echan la culpa de la política penitenciaria.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos