Se niega a dimitir el alcalde que dijo que le gustaría «ver gente fusilada»

El regidor del municipio sevillano de Pedrera, de IU, hizo este comentario tras unos incidentes xenófobos con un grupo de rumanos

R. C. SEVILLA.

El alcalde de Pedrera, Antonio Nogales (IU), dejó ayer claro que no dimitirá tras la petición realizada por la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, sino que esa exigencia le «refuerza para seguir trabajando». Nogales, no obstante, se arrepintió de no haber medido el «tono irónico» de sus declaraciones realizadas el domingo ante la concentración que se formó a las puertas del Ayuntamiento.

«A mí también me gustaría ver a gente fusilada», dijo el regidor y caldeó el clima de tensión en el pueblo, donde se han producido altercados y manifestaciones contra la población rumana en la localidad después de que, durante una pelea tras un accidente de tráfico, los ocupantes de uno de los coches, de origen rumano, agredieron al otro conductor, nacido en Pedrera. La respuesta de un centenar de vecinos fuese atentar contra una decena de coches propiedad de algunos de los rumanos del pueblo.

La consejera de Igualdad, María José Sánchez Rubio, llamó ayer «a la calma y la sensatez» y a no «estigmatizar a comunidades enteras por lo que haya podido hacer una persona». La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía condenó las «agresiones racistas contra rumanos» en Pedrera y mostró su preocupación por el «movimiento xenófobo desencadenado».

La dirección de IU respaldó ayer al alcalde si bien rechazó sus palabras porque «nunca deberían haber sido dichas». El PSOE, PP y Ciudadanos exigen la dimisión de Antonio Nogales.

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