El gas natural vehicular es una realidad

El gas natural vehicular es una realidad

Logroño. La aplicación del gas natural a todo tipo de vehículos es una realidad en el mundo desde hace más de 20 años y empieza a serlo también en España ahora que las nuevas normativas y los problemas de contaminación obligan a buscar una conducción eficiente y más limpia. El gas natural vehicular (GNV) es capaz de impulsar vehículos de todos los tamaños al tiempo que permite una mejor conservación de la calidad del aire, sobre todo en las ciudades, donde el 65% de la contaminación es debida al tráfico. Actualmente se utiliza en España en coches, camiones, autobuses, trenes y ferrys.

El gas natural es el más limpio de los combustibles fósiles ya que reduce en más de un 85% las emisiones de óxidos de nitrógeno y casi el 100% de las particulas en suspensión, principales contaminantes que afectan a la salud humana, pero además contribuye a la lucha contra el cambio climático, al reducir hasta en un 25% las emisiones de CO2, principal gas de efecto invernadero, por lo que es un gran aliado para mejorar la calidad del aire en las ciudades.

El gran reto de la nueva movilidad no está sólo en conseguir reducir las emisiones (en el caso del coche eléctrico, la tecnología está aún en desarrollo y depende de los avances en las baterías para poder permitir mayor autonomía y repostajes más cortos) sino que hoy no es factible el uso de la electricidad en grandes vehículos si no es gracias a una catenaria, como ocurre con trenes y tranvías.

Los modelos de utilitarios eléctricos más avanzados, son vehículos pequeños o de tamaño medio que precisan de largos periodos de carga lenta o, en el caso de cargas rápidas, requieren de hasta 20 minutos para obtener autonomías de 200 a 385 kms. En el caso del gas natural, los tiempos de repostaje son equiparables a los actuales con gasolina o gasoil y se utilizan surtidores con sistemas estancos que no se demoran más de 3 minutos, incluso en los autobuses.

Con cada carga de gas natural vehicular, los modelos de coches actuales superan los 400 kms. de autonomía, que se elevan a 900 kms. en los coches bifuel que combinan el uso del gas natural con la gasolina. La mayoría de las marcas disponen de este tipo de modelos que tienen las mismas prestaciones que los modelos de gasolina o diesel, funcionan indistintamente con ambos combustibles y tienen un precio equiparable.

Como carburante su ahorro económico es tan alto que el gas natural vehicular llega a ser un 50% más barato que la gasolina. Por todas estas razones la matriculación de turismos con propulsión de gas natural ha crecído un 90,8% en los últimos cinco años. Es una tecnología que utilizan ya en el mundo 18 mill. de vehículos, mientras que en Europa comienza a desarrollarse con fuerza y, en España se contabilizaron 6.144 tras crecer un 133% en 2016.

Quizá el uso del gas natural vehicular más extendido actualmente en España se da en los autobuses urbanos, como ocurre sobre todo en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, en los vehículos de recogida de residuos sólidos y también en flotas de reparto para empresas de mensajería y transporte. Sólo en Madrid la Empresa Municipal de Transporte (EMT) cuenta con 1.170 autobuses a gas natural de una flota de 2.040. Esta empresa, tras probar las ventajas e inconvenientes de las distintas tecnologías ha comprobado que con vehículos diésel reduce las emisiones contaminantes un 40% y con el gas natural lo hacen en un 85%.

Estos vehículos no son los únicos medios de transporte que utilizan las ventajas del gas natural. El pasado mes de marzo, Gas Natural Fenosa y Balearia inauguraron el primer motor de gas natural para barcos de pasajeros en España. Se trata del buque Abel Matutes, ferry que opera diariamente la ruta Barcelona-Palma de Mallorca.

Por su parte, el sector ferroviario español también lidera una iniciativa novedosa. Se trata de un proyecto en Asturias en el que por primera vez en el mundo un tren de viajeros estará autopropulsado por gas natural licuado (GNL).

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