Moody's advierte del efecto «negativo» para el crecimiento económico

Prevé que la tensión se mantenga de manera que afecte al turismo y a la inversión en Cataluña y lastre la evolución del PIB español

D. V.

madrid. La evolución de la crisis en Cataluña marcará la evolución de la economía española. Y los resultados de las elecciones no ayudarán a despejar esa incertidumbre. Al menos así lo sostiene la agencia de calificación Moody's, que ayer advirtió del «efecto negativo» para el crecimiento del PIB dado el mantenimiento de la «polarización» en la sociedad catalana que se vio tras los comicios.

Moody's justificó en un comunicado sus perspectivas nada halagüeñas por el efecto arrastre que tendrá para la economía española el deterioro de la actividad que se produzca en Cataluña. Una situación que sólo podría compensarse con un mayor crecimiento de alguna otra autonomía.

Hay que tener en cuenta que el Gobierno estima que el avance del PIB de Cataluña se ralentizará a la mitad en el cuarto trimestre de este año al incrementarse un 0,5% en vez de un 0,9% como estaba proyectado. De hecho, el propio Gobierno central rebajó sus estimaciones del PIB para 2018 del 2,6% al 2,3%. Un impacto que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estimó que podría ser de 1,2 puntos si la crisis se prolongaba a lo largo de 2018, algo que ahora mismo no puede descartarse.

En este sentido, la agencia de calificación prevé que la tensión política se mantendrá, lo que perjudicará a la actividad económica en Cataluña. «La llegada de turistas y la confianza en la inversión ya se había deteriorado en Cataluña tras la inestabilidad derivada por la declaración unilateral de independencia en octubre», explico. Así, en el comunicado resaltó que en octubre el número de turistas extranjeros que visitaron Cataluña disminuyó un 4%, mientras que aumentaron en un 5% los que llegaron a España en su conjunto.

Moody's también resaltó que más de 3.000 compañías han trasladado su sede social fuera de Cataluña, un millar de las cuales hicieron lo propio con su sede fiscal. Una fuga de empresas que se había moderado en las últimas semanas a raíz de la aplicación del artículo 155 de la Constitución y que podría volver a dispararse tras los resultados electorales.

Asimismo, la agencia de calificación también lanzó un mensaje a los partidos independentistas al advertir que su política secesionista «debilitará aún más las ya débiles finanzas de la región». Así, resaltó que Cataluña tiene un alto déficit y es la región con mayor deuda del país, la mitad de la cual está en manos del Estado a través del FLA.

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