Montilla evita votar la destitución de su sucesor

El expresidente de la Generalitat, del PSC, se ausentó del pleno junto al también exgobernante balear Francesc Antich

P. DE LAS HERAS MADRID.

Durante seis horas, las seis largas horas que duró el debate de las medidas del 155 en el pleno de la Cámara alta, mantuvo el expresident José Montilla la incógnita sobre cuál sería su posición. Y eso que la tenía clarísima. «Hace tiempo que sé lo que tengo que hacer», dijo el pasado domingo en un tuit. Lo que tenía que hacer, al parecer, era ausentarse. El único representante del PSC en el Senado siguió desde su escaño la mayor parte de las intervenciones, pero llegada la hora de pulsar el botón se fue en solitario al Salón de los Pasos Perdidos, donde después tenía previsto ofrecer una rueda de prensa, y la vio por televisión. Una salida por la que también optó el expresidente balear, igualmente socialista, Francesc Antich.

Montilla explicó el por qué de su decisión. A su juicio la resolución aprobada en el Parlamento para iniciar el periodo constituyente de una república independiente es la «culminación de un despropósito» y por eso mismo consideraba que no podía votar de manera distinta a la de su partido, pero por otro lado, alegó, un expresidente de la Generalitat es una institución de Cataluña.

«Mi compromiso me obliga también con aquellos que tienen dudas sobre la idoneidad del 155», dijo a modo de justificación. En cuanto a los rumores de dimisión que durante toda la jornada resonaron en los pasillos del Senado fue rotundo: «La decisión era obviamente complicada, pero no creo en las huidas y no creo que dimitiendo hubiera hecho mejor servicio a la causa de mi partido ni a la causa de Cataluña», dijo.

Antich, por su parte, admitió que fue su propia conciencia la que le impidió pulsar el botón del 'sí' junto al resto de su grupo parlamentario. En todo caso, la dirección socialista sostiene que será comprensiva y evitó anunciar sanción alguna.

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