Mauricio Casals niega ante el juez el chivatazo a Ignacio González por el 'caso Lezo'

R. C.

Madrid. El presidente del diario La Razón, Mauricio Casals, negó ayer haber avisado de que estaba siendo investigado por posibles irregularidades en el Canal de Isabel II a Ignacio González, o a alguien de su entorno, como aseguró el propio expresidente de la Comunidad de Madrid en una conversación con el exministro Eduardo Zaplana intervenida por la Guardia Civil.

Casals y González, que mantienen una relación de amistad, protagonizaron un careo ante el titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, Ramiro García de Dios, en el marco de la causa que trata de dilucidar si el directivo incurrió en un delito de revelación de secretos.

Fuentes jurídicas informaron a Efe de que, en el encuentro, Casals negó haber mencionado a Gónzalez o a Edmundo Rodríguez Sobrino, expresidente de Inassa, la filial latinoamericana del Canal de Isabel II, que una «magistrada amiga de la casa» le hubiera advertido de que estaban siendo investigados. González, por su parte, se limitó a apuntar que a él le pareció entender algo de una magistrada, pero que no lo recordaba con precisión.

El presidente de La Razón sí reconoció que mantuvo una conversación con Rodríguez Sobrino para tranquilizarle ante unas informaciones que estaban apareciendo en prensa, pero situó en el terreno de la «fabulación» cualquier otro planteamiento y negó que en su charla se pronunciara ni se escuchara la palabra «magistrada».

El juez, que centró su interrogatorio en la identidad de la supuesta jueza, abrió estas diligencias a petición de la asociación Contrapoder, después de que se conociera la grabación en la que González, que aún no había sido detenido por el 'caso Lezo', hace una confidencia a Zaplana sobre el presunto chivatazo.

La fiscal, a diferencia de García de Dios, no hizo pregunta alguna durante el careo.

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