Marruecos se aplica con mano dura y frena otro intento de asalto masivo a pie en El Tarajal

Varios subsaharianos desembarcan el miércoles en la playa de Los Alemanes de Zahara, en Cádiz, ante la mirada de los turistas. :: r. c.

Las fuerzas auxiliares del país vecino han detenido a cerca de 200 subsaharianos y han comenzado a enviar a inmigrantes al sur

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. Nueva noche de tensión máxima en el perímetro fronterizo de Ceuta. Y van una decena seguidas. Un grupo de entre 300 y 400 inmigrantes subsaharianos -según las estimaciones de las fuerzas de seguridad españolas- intentó reeditar poco antes de la medianoche del miércoles al jueves un nuevo intento de entrada a pie a través del único paso legal habilitado entre Marruecos y España en la ciudad, la frontera de El Tarajal. Se trata de la misma técnica (por «desbordamiento») y el mismo punto por donde la madrugada del pasado lunes 186 irregulares lograron entrar a la ciudad autónoma al coger por sorpresa a las policías de ambos países, que esperaban un salto al vallado, pero no que el contingente forzara la entrada por la aduana, que en esos momentos estaba abierta y sin casi personal.

Sin embargo, en esta ocasión, los inmigrantes no contaron, ni mucho menos, con el factor sorpresa. Decenas de agentes de las Fuerzas Auxiliares y la Gendarmería marroquí les aguardaban al otro lado de la frontera. Tras cerrar el vallado de la aduana de la parte marroquí antes de la llegada de los subsaharianos, los funcionarios del país vecino se emplearon con dureza contra los irregulares, según muestran las imágenes distribuidas por las redes sociales por varios activistas de organizaciones de defensa de los inmigrantes. Armados con porras, los agentes marroquíes dispersaron al contingente, al tiempo que detenían a decenas de los 'sin papeles'. Las imágenes de las ONG muestran varios inmigrantes retenidos. Según diversas fuentes policiales y de las organizaciones no gubernamentales, habrían sido unos 200 los subsaharianos arrestados en las últimas horas solo en la zona cercana a El Tarajal.

Este nuevo intento de violentar la aduana solo 72 horas de desbordar el paso de El Tarajal no necesitó de la intervención de las fuerzas de seguridad españolas, que se encuentran en alerta máxima desde el miércoles por la mañana. Interior apenas tuvo las primeras informaciones de que un numeroso grupo de subsaharianos se aproximaba al paso, cerró completamente la frontera, que desde el miércoles se encuentra parcialmente clausurada, permitiéndose solo el tránsito de viajeros, pero no de mercancías ni de porteadores.

Antidisturbios

Interior, antes incluso de la alerta, ya había desplegado a cuatro subgrupos (unos 50 agentes) de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios) al otro lado de la frontera. Además, había 'barreado' de forma preventiva la carretera con seis de sus furgonetas.

Estos funcionarios -que van a estar destinados por la noche durante la próxima semana en El Tarajal para evitar las entradas masivas por desbordamiento- están siendo 'desviados' del control del tráfico de los trabajadores de 'comercio atípico' (contrabando tolerado) tras haberse clausurado temporalmente el tránsito de porteadores ante la presión migratoria creciente.

De manera paralela, cuatro módulos de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, unos 80 efectivos, patrullaron durante toda la noche los 8,2 kilómetros valla fronteriza, sobre todo en su zona media, donde se producen habitualmente los saltos.

Según responsables de la Seguridad del Estado, entre 1.500 y 3.000 subsaharianos han llegado a estar en los alrededores de Ceuta (principalmente en los montes cercanos a Tánger) a principios de agosto. No obstante, la presión se habría reducido desde el polémico asalto masivo a pie en la frontera del pasado lunes, ya que el Gobierno de Rabat habría ordenado mano dura con los inmigrantes. Estas mismas fuentes -que coinciden con la información con la que cuentan las ONG de la zona- apuntan que las autoridades marroquíes habría empezado a trasladar a la fuerza a «centenares» de 'sin papeles' en autobuses a zonas meridionales del país. Además, han sido desmantelados varios asentamientos de los clandestinos en los montes cercanos.

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