López Madrid niega haberse repartido mordidas con Granados y Marjaliza

M. BALÍN

madrid. Prevaricación, malversación, fraude, cohecho, organización criminal, blanqueo de capitales, falsificación de documentos mercantiles y tráfico de influencias. Son los delitos por los que Javier López Madrid compareció este martes, como investigado, ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón. Y en su hora y media de declaración el empresario trató de quitarse cualquier duda de sospecha en la trama 'Púnica', con la entrega de abundante documentación con la que pretende desmontar la versión del cerebro de la trama, David Marjaliza.

Dijo que las facturas que obran en la causa corresponden a operaciones inmobiliarias reales, a actividades reales de asesoramiento inmobiliario en la localidad alemana de Dusseldorf, además de Parla y Valdemoro, esta último epicentro de la trama 'Púnica'. López Madrid negó, además, haberse repartido una comisión de 3,6 millones con Francisco Granados y Marjaliza, que habrían sido resultado del amaño en la adjudicación de obras de Metro Madrid.

El magistrado le había citado a declarar para este martes, junto a su suegro, el expresidente de OHL Juan Miguel Villar Mir, y a otras tres personas más, después de que Marjaliza -cuya declaración prevista para este miércoles se ha aplazado- apuntara a un amaño en la adjudicación de contratos públicos en 2004, año en que Francisco Granados estaba al frente de la Consejería de Transportes.

Precisamente, Villar Mir, en su hora de declaración, negó el pago de comisiones al gobierno de Esperanza Aguirre y donaciones en 'b' al PP de Madrid, asegurando que mientras fue presidente de OHL hubo «tolerancia cero» con la corrupción. Dijo además que él nunca entregó comisiones irregulares a su yerno ni a terceros para que estos, a su vez, se la dieran al gobierno regional y también se ha desvinculado del presunto pago de calificaciones de la sociedad Elsan, del grupo Villar Mir, a Gravitum, propiedad de Marjaliza.

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