ETA lleva al País Vasco francés su final para evitar riesgos judiciales

Los integrantes del Grupo Internacional de Contacto comparecen ayer en Baiona. :: Vincent West / reuters/
Los integrantes del Grupo Internacional de Contacto comparecen ayer en Baiona. :: Vincent West / reuters

El precedente de la citación judicial a los verificadores y la falta de cobertura del Gobierno vasco decantan el traslado al otro lado de la frontera

M. VILLAMERIEL / J. SAINZ BAIONA / SAN SEBASTIÁN.

El Grupo Internacional de Contacto (GIC) y las organizaciones civiles Foro Social y Bake Bidea y el Foro Social Permanente confirmaron ayer en Baiona que el «encuentro internacional» que avalará la desaparición de ETA se celebrará el viernes 4 de mayo en la Villa Arnaga, un palacete situado en la localidad vascofrancesa de Kanbo. Los mediadores internacionales buscan una escenografía similar a la del fin de la violencia en 2011, que tuvo lugar en el palacio donostiarra de Aiete. No obstante, las coyuntura recomendaba realizar este acto en el País Vasco francés, para evitar una eventual intervención de la justicia española y ante la falta de cobertura institucional y consenso entre los partidos del País Vasco sobre el final de la banda.

Los impulsores de esta cita, principalmente los facilitadores de Brian Currin, no quieren que se repita lo ocurrido con el primer gesto de entrega de armas de 2014, escenificado en el hotel Carlton de Bilbao y que acabó con los verificadores internacionales de Ram Manikkalingam declarando en la Audiencia Nacional de Madrid como testigos, tras aparecer en un vídeo con encapuchados de ETA.

Aquel episodio quedó grabado en la memoria de los grupos que han trabajado en el proceso de paz. Por el contrario, Francia se ha mostrado mucho más flexible con los movimientos de ETA, como evidenció el pasado año con su aquiescencia al proceso de desarme culminado con un gran acto en Baiona el 8 de abril. Además, el Gobierno de París ha comenzado a acercar presos. Sin embargo, en España algunas víctimas han presionado al Gobierno del PP para que impida lo que entienden como «escenificaciones propagandísticas».

También se ha optado por la villa termal del País Vasco francés, en aras a garantizar un mayor consenso político y ante la falta de cobertura institucional al otro lado de la frontera, donde el Gobierno vasco no se ha implicado en este final, basado por otra parte en una decisión unilateral de ETA. El apoyo político transversal de todas las fuerzas del País Vasco francés, incluidas la derecha gala, también ha aconsejado llevar allí la escenificación final. El presidente de la Mancomunidad de Iparralde, el centrista Jean-René Etchegaray, ya explicó que en «Hegoalde (País Vasco) los ánimos no están preparados» para un evento de este tipo. No obstante, el anuncio de ETA será, según las fuentes conocedoras del proceso consultadas, lo suficientemente «claro y contundente» para que logre el visto bueno del Ejecutivo de Vitoria y el de Navarra, como instituciones que representan a la ciudadanía.

«Pasos relevantes»

La comparecencia ayer en la ciudad francesa de los organizadores del 'Encuentro internacional para avanzar en la resolución del conflicto en el País Vasco', tal y como lo han denominado, apenas ofreció nuevos detalles, más allá de confirmar la fecha y el lugar en los que tendrá lugar el evento.

A pesar de la expectación generada -asistieron a la rueda de prensa cerca de un centenar de representantes de los medios de comunicación-, la nota oficial no proporcionó nombres de las personas que asistirán al encuentro internacional y ni siquiera mencionaron a ETA o su posible disolución. Avanzaron, eso sí, que en estos momentos se dan «las condiciones para nuevos pasos relevantes que pueden contribuir a avanzar en nuestro último objetivo» para «avanzar en la resolución del conflicto». De donde se deduce que este encuentro internacional preparará el camino para la desaparición definitiva de ETA.

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