Llarena responde al expresidente catalán que tiene que entregarse

M. B. MADRID.

Pablo Llarena, juez del Supremo e instructor de la causa contra el 'procés', devolvió ayer al abogado de Carles Puigdemont el escrito que le envió el pasado 29 de enero en el que le comunicaba que había adquirido la condición de diputado del Parlamento de Cataluña y que, en consecuencia, gozaba de la plenitud de derechos y prerrogativas previstas en el Estatuto autonómico y el Reglamento de la Cámara catalana.

En una providencia, el magistrado le recuerda que al no estar personado en la causa procede la devolución de su escrito. Añade Llarena que, desde el 7 de noviembre, «no se le tiene por personado en tanto en cuanto no sea hallado o se ponga a disposición de este Tribunal», por lo que procede devolver el escrito al abogado del investigado, huido en Bélgica y con una orden de detención nacional vigente.

El pasado 29 de enero, después de que el Tribunal Constitucional estableciera que la investidura de Puigdemont solo podría ser presencial y autorizada por el juez, el expresidente presentó un escrito en el Supremo en el que acreditaba su condición de diputado y aludía a los derechos que le son inherentes, esto es, a la «inmunidad parlamentaria».

Por este motivo entendió que no le hacía falta pedir «ningún tipo de autorización judicial para el ejercicio de estos derechos». Pretendía así evitar que Llarena tuviera que dar su visto bueno a su investidura como presidente.

Asimismo, el juez dio a conocer el programa de declaraciones como investigados de los siguientes dirigentes políticos: las exdiputadas de la CUP Anna Gabriel y Mireia Boyá, el 14 de febrero a partir de las 9 de la mañana; la diputada Marta Rovira (ERC) y la exparlamentaria Marta Pascal (PDeCAT), el lunes 19 a la misma hora; y Artur Mas y Neus Lloveras, presidenta de la Asociación de Municipios Independentistas, el martes 20 a partir de la 9.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos