El 'caso Lezo' fuerza la salida de otro alto cargo del PP

El presidente de la Cámara de Cuentas de Madrid presenta su dimisión tras ser imputado por la compra de la empresa Imassa

R. C.

Madrid. El presidente de la Cámara de Cuentas, Arturo Canalda, dimitió ayer después de ser imputado en el 'caso Lezo' por su participación en la compra presuntamente fraudulenta de la colombiana Inassa en 2001 por parte del Canal de Isabel II. Junto al que fuera gerente de esta empresa pública, el juez imputó el miércoles a la cúpula del expresidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, pero no al exministro.

Canalda ya había anticipado el pasado 1 de diciembre, en la comisión de corrupción de la Asamblea madrileña, que si el magistrado de la Audiencia Nacional Diego Egea decidía llamarlo a declarar en calidad de investigado renunciaría de inmediato a su cargo. De momento, sus funciones serán asumidas por el vicepresidente de la institución, Carlos Salgado.

En su escrito de renuncia, presentado ayer a primera hora de la mañana ante la cámara autonómica, el ya expresidente del órgano fiscalizazador de la Comunidad de Madrid defiende su honradez y asegura en 20 años de vida pública siempre tomó decisiones «avaladas» por informes y convencido de que lo hacía «conforme al ordenamiento jurídico».

La compra de Inassa fue acordada en 2001 el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid presidido por Gallardón por un total de 73 millones de dólares (aproximadamente 83 millones de euros) con un endeudamiento de 51,1 millones de dólares, pero según los investigadores el valor de la empresa era mucho menor.

El portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, avisó de que la de Canalda no debería ser la única dimisión provocada por el 'caso Lezo' e instó al presidente de Adif, Juan Bravo, a seguir sus pasos. Aguado recordó que el pacto de investidura suscritro entre el PP y su formación exige el cese de los altos cargos investigados por delitos de corrupción.

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